El canciller brasileño frustrado  por negociación de Hong Kong

HONG KONG (AFP).- La negativa de la Unión Europea a fijar una fecha para la eliminación de subvenciones a las exportaciones de productos agrícolas hace planear un fracaso sobre la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que concluyó ayer domingo en Hong Kong, admitió el sábado el canciller brasileño, Celso Amorim.

“No hubo acuerdo sobre nada” en la maratoniana reunión celebrada, desde las 19H00 locales del viernes hasta las 05H00 de este sábado, por una treintena de delegaciones para hacer avanzar la Ronda de Doha.

Al tiempo que Amorim hacía estas declaraciones, el director general de la OMC, Pascal Lamy, entregó a las 149 delegaciones el proyecto de Declaración Ministerial que señala que las subvenciones a la exportación de productos agrícolas podrían ser suprimidas en “2010” ó “5 años después del comienzo de la puesta en práctica” de la Ronda de Doha.

La segunda fórmula, cuya puesta en marcha sería como muy pronto en 2008, supondría una salida para la UE, ya que un retraso de cinco años conllevaría su supresión en 2013 y por tanto no afectaría a la Política Agrícola Común (PAC) actual.

El canciller brasileño destacó que “hubo mucha frustración con la UE” no sólo por su negativa a aceptar la fecha del 2010 propuesta en el documento de trabajo elaborado por Lamy, “sino por la manera” en que lo hizo.

En negociaciones previas, la UE exigía a otros socios comerciales del primer mundo, como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda, que se comprometiesen también a reducir los subsidios a las exportaciones agrícolas camuflados y a desmantelar sus monopolios en el sector.

Pero, según Amorim, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, alegó en la última reunión que “sería difícil modificar la PAC”.

“Si era eso, ¿por qué no nos los dijeron en un primer momento?”, se preguntó Amorim, que definió el proceso como “muy frustante”.

“Es un comportamiento de negociación al que no estoy acostumbrado”, dijo un Amorim visiblemente enfadado, que abogó por la transparencia.

Para el ministro brasileño la única esperanza es que los líderes se reúnan y “enfrenten la realidad”, como ha propuesto el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, en las próximas semanas. Podría ser antes o durante la reunión del Fondo Económico Mundial de Davos, sugirió.

Las delegaciones que participan en este denominado ‘cuarto verde’ -una representación de los 149 miembros de la OMC- hablaron de agricultura, pero también de los otros dos pilares de la Ronda de Doha, como los productos industriales y los servicios, así como del paquete de desarrollo para los Países Menos Adelantados (PMA), sobre el que tampoco hay acuerdo, dijo.

Este paquete consiste en eliminar los aranceles y las cuotas a la importación en los mercados de los países industrializados de los productos de medio centenar de países pobres, pero Estados Unidos y Japón se muestran reticentes sobre algunos.

 “Peor que mis expectativas, sería que hubiese un acuerdo desequilibrado, que haya concesiones a cambio de nada”, concluyó al ser preguntado sobre su opinión sobre el proceso.