El charol estrella de la temporada

Abrigos, zapatos, bolsos, cinturones, un universo de lujo y color. El vinagre y la nata, trucos para lucirlo perfecto.

Si existe una tendencia en la moda de esta temporada que hace furor, esa es el charol. Un nombre muy conocido que obedece a un barniz brillante, fijo, que no se agrieta y que queda perfectamente adherido a la superficie sobre la cual se aplica.

La industria del charol es una de las más potentes en el mercado de la piel, principalmente en zapatos, bolsos y cinturones. Pero en la actualidad los charoles abarcan todo tipo de abrigos, chaquetas, “trenchs”,   cazadoras, en un universo de lujo y colorido de gran elegancia y vanguardia.

EL BOLSO DE CHANEL

Fue la mítica Coco Chanel, reina de la moda y el “glamour”, de cuya vida se publica ahora un libro con revelaciones desconocidas, la primera en impulsar el uso del charol. La diseñadora francesa, creadora de toda una escuela vigente en nuestros días, dio a conocer su famoso bolso “Coco Cabas”, que irrumpió con gran éxito en el mercado de los accesorios y complementos de la alta costura. Este bolso fue utilizado por Grace Kelly, Jackie Kennedy, Audrey Hepburn o Elizabeth Taylor, entre otras famosas de la elegancia.

Desde entonces, el charol fue un símbolo de “glamour” y distinción. Chanel lo utilizó en sus colecciones de bolsos, zapatos, hebillas, cinturones y botonadura.

Actualmente, el charol se extiende a prendas de vestir, aplicado sobre todo tipo de piel, en especial el cuero y la napa, dada su facilidad para adherirse a la perfección.

Reinterpretado también por las marcas más accesibles, los curtidores lo cuidan, los precios se suavizan y  son más accesibles.

Estrella indiscutible de la temporada, los diseñadores lo exhiben en sus colecciones de ropa, calzado y bolsos en colores muy variados, algunos atrevidos, como rojos, carmesís, lilas, frambuesas y verdes, ahora en boga.

El charol más clásico se ciñe al platino, beige, marrones y negros, que otorgan sobriedad y elegancia a las prendas escogidas. El negro sigue siendo el color rey, en un estilo eternamente repetido, pero también los colores “chics” y brillantes, al estilo “swingging London”.

ELEGANTE Y CON ESTILO

El charol admite una fabricación en liso clásico y también rugoso o trenzado, en una técnica de curtidores esmerada a juego y combinada con los accesorios más atrevidos y mezcla de pieles.

Chanel puso de moda los primeros zapatos y bolsos acharolados, pero hoy día todos los diseñadores y marcas lo utilizan en sus productos.

Es elegante, moderno, con estilo y adecuado a todo tipo de tendencias. Incluso, en cadenas o correas de relojes y productos de bisutería.  Su conservación es delicada, en función de la calidad del mismo.

El truco para conservarlo perfecto y lucirlo limpio y  brilloso es aplicar un algodón empapado en vinagre, y después pasar un trapo o gamuza seca. Otro método infalible es la nata líquida, que le da resplandor, nitidez y brillantez. Así se conservan  varias temporadas estas prendas y accesorios, en un mundo de charol, podría decirse, hasta el infinito.


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