El crimen de cuello blanco, según Sutherland

“El delito de cuello blanco es el crimen cometido por una persona de respetabilidad y un estatus social alto en el curso de su ocupación.”

Edwin H. Sutherland (1883-1950) ha sido considerado como uno de los criminólogos estadounidenses más influyentes del siglo XX. La frase “crimen de cuello blanco” la introdujo por primera vez en su discurso de toma de posesión ante la Asociación Americana de Sociología, el 27 de diciembre de 1939. Posteriormente, en 1949, pública su monografía “White-Collar Crime (Delito de cuello blanco)”.

Sutherland dejó claramente establecido, que este tipo de delito era cometido por personas con elevado status socioeconómico. ¿Qué distingue al delito de cuello blanco de los demás delitos? Necesariamente la persona de status socio-económico que comete un crimen de esta naturaleza, tiene que desarrollarlo en áreas y ámbitos relacionados íntimamente con sus ocupaciones profesionales. Esto quiere decir, que una persona de status social bajo puede cometer un crimen de alta consideración económica distanciada de su actividad profesional; también, alguien de status socio-económico muy elevado puede cometer un delito común: estos no son crímenes de cuello blanco.

El estigma de este delito históricamente ha gravitado mucho en el sistema de justicia penal; Sutherland advertía que “las personas acusadas por delitos de cuello blanco rara vez son detenidas, rara vez se les toman las huellas dactilares, pocas veces son conducidas  ante los tribunales o ingresan en la cárcel”, agregaba además, que la vía penal en estos crímenes era usada como último resorte.

Los criminólogos han puesto un gran énfasis en la pobreza y en patologías sociales y personales que habitualmente se asocian con ella. Sus estudios se reducen a criminales de las clases socio-económicas bajas y han basado, de este modo, sus teorías en una sesgada muestra de todos los criminales.

El concepto de delito de cuello blanco tiene una gran relevancia desde el punto de vista de las teorías de la conducta delincuente, ya que llama la atención hacia una amplia área de la conducta criminal que ha sido descuidada por los criminólogos.

El delito de cuello blanco posee otra particularidad, quien lo comete tiene arraigo social y económico, la instrumentalidad del proceso penal en la actualidad entiende que con estos elementos ningún ciudadano se sustrae al proceso, por lo que muy bien pueden asistir en libertad hasta el último día del pronunciamiento de la sentencia definitiva.