El destino del libro hoy y mañana

Bonaparte Gautreaux Piñeyro

Los cambios en la forma y en el fondo hacia la modernidad y la modernización, han demostrado que es preciso revalorizar la importancia del libro como vehículo de divulgación de conocimientos, acumulación de información y enseñanzas científicas, así como en la conversión de sueños en realidad, a través de la poesía y las narraciones de distintos tipos, tales como la publicación de sueños en forma de poesías y narraciones tales como novelas, ensayos, cuentos etc.,
Desde la célebre y archicitada biblioteca de Alejandría, cuya riqueza bibliográfica sólo fue un sueño inalcanzable en el pasado, por haber sido saqueada, quemada, trasladada, disminuida, hasta convertirla en el recuerdo de los deseos de consultarla por la riqueza y diversidad del contenido y la calidad de sus ejemplares.
El cambio de escribir a mano y acumular códices e incunables, sabemos que fue fruto de la invención de los tipos móviles de imprenta, lo cual permitió acelerar y multiplicar el número de ejemplares, de las obras creadas a partir de la mitad del siglo XV.
En ese tiempo se inició la globalización de los conocimientos y el auge del negocio de la impresión; el negocio editorial.
El libro impreso fue puesto a disposición de la humanidad y ello contribuyó a sacar el conocimiento de cenáculos cerrados y del secretismo y exclusión de monjes que guardaban los adelantos científicos de manera egoísta, para información de unos pocos.
Hubo, entonces, que trabajar sobre la calidad del papel, la conservación de los ejemplares, la compilación y distinción de la diversidad de conocimientos e información que el mundo producía y adquiría.
De entonces, data el surgimiento de un mayor número de personas culturalmente mejor dotadas, con acceso al conocimiento científico más avanzado, con posibilidad de estudiar, refutar, crear, divulgar, comparar.
La edición de libros produjo una revolución en la necesidad de divulgar los conocimientos, transmitirlos y conocerlos, para lo cual fue preciso que hubiera cada día más personas que supieran acceder a los mismos mediante la alfabetización. El libro, por tanto, fue un gran impulsor y democratización de la educación en todos los niveles, desde las primeras letras hasta los estudios de doctorado y la investigación científica.
En la actualidad la acumulación de conocimientos científicos, culturales y de toda índole, está depositada en una biblioteca con mayor número de volúmenes y con una infinita variedad de temas y asuntos que van desde lo más nimio hasta el contenido de toda la música clásica y la música popular que ayer fue actual, hasta las producciones más en boga.
Quizá llegó la hora de plantearse la pregunta ¿desaparecerá el libro de papel y será sustituido por el libro electrónico? Por lo menos, las bibliotecas tradicionales ya fueron superadas. Pero ese es tema de otro artículo.