El dominicano Juan Soto se convierte en el jugador más joven de las Grandes Ligas al ser ascendido por los Nacionales

Juan Soto. Fuente externa.
Juan Soto. Fuente externa.

El mundo del béisbol le dio la bienvenida ayer al nuevo jugador más joven de las Grandes Ligas, luego de que los Nacionales subieran al jardinero y prospecto dominicano Juan Soto, de apenas 19 años, desde Doble-A Harrisburg.

Considerado el 2do mejor prospecto de esa organización y el 15to de todo el béisbol, Soto, de 19 años y 207 días de nacido, será el segundo pelotero de los Nacionales (desde 2005) en debutar a los 19 años, uniéndose a Bryce Harper (19 años, 195 días). Es apenas el 10mo pelotero desde 2001 en estrenarse con 19 años.

Aunque las lesiones ayudaron a abrirle la puerta en Washington, el joven patrullero ciertamente puso de su parte apabullando al pitcheo de las ligas menores en tres niveles distintos. Este llamado a las Grandes Ligas es su tercer ascenso en menos de dos meses.

Al momento de ser llamado, Soto lideraba a las ligas menores en jonrones (empatado con 14), empujadas (52) y OPS (1.218). Además era segundo en extrabases (28) y slugging (.757), con una línea ofensiva de .362/.462/.757, y más boletos (29) que ponches (28) en 39 juegos.

Pero dejar números impresionantes no es algo nuevo para Soto, que ha destacado en cada nivel de las menores desde que firmó con los Nacionales por US$1.5 millones a los 16 años en julio del 2015.

Un año después, en la temporada 2016, el entonces joven de 17 años se llevó el premio Jugador Más Valioso de la Liga de la Costa del Golfo, categoría novatos, tras liderar al circuito en bateo (.361) y slugging (.550). Terminó ese año con Clase A Corta Auburn, bateando .368 entre los dos niveles para liderar a todos los peloteros de los Nacionales en las menores.

Aunque lesiones en una mano y una pierna lo limitaron a sólo 32 juegos en dos categorías en el 2017, Soto bateó de cualquier manera .351/.415/.505 con cinco jonrones y 24 empujadas en 16 juegos, suficiente para ganarse el ascenso a Clase A Avanzada Potomac. En la Liga de las Carolinas le fue todavía mejor, ligando .371/.466/.790 más siete cuadrangulares y 18 remolcadas en sus primeros 15 juegos. Los Nacionales lo premiaron subiéndolo a Doble-A el 10 de mayo.

Soto respondió al reto bateando .323/.400/.581 con un par de cañonazos de vuelta completa y una decena de fletadas en ocho juegos en la Liga del Este, a pesar de ser cinco años menor que la edad promedio de la liga.

Más allá de su compatriota Vladimir Guerrero Jr. (el 1er prospecto de los Azulejos), Soto podría ser la mejor promesa ofensiva de todo el béisbol. Un bateador zurdo natural, tiene un swing dinámico que es fluido y contundente a la vez, lo que le permite constantemente pegarle con la maceta a la bola y hacer contacto fuerte hacia todo el terreno.

Desde hace mucho tiempo ha demostrado tener la capacidad de manejar los pitcheos rápidos gracias a su combinación de manos veloces y control del bate, mientras que su talento para reconocer los envíos rompientes ha sido clave para que tenga un promedio de embasarse vitalicio de .434 en las menores, con 58 boletos y apenas 66 ponches en 122 juegos.

Aunque todavía no ha terminado de desarrollar su físico, se espera que cuando lo haga pueda sumar un poder de élite a su juego. Ya empezó a dar pasos en ese sentido en el 2018, con un tope personal de 14 jonrones en 39 juegos después de pegar sólo ocho en 83 compromisos entre 2016 y 2017.

Considerado un corredor promedio, Soto no es una gacela pero se mueve bien una vez que arranca y ha sido aplaudido por su instinto sobre las bases. Hasta ahora, la mayor cantidad de tiempo lo ha pasado en el jardín derecho, donde se le considera como un defensor promedio con un brazo más que aceptable. Y con Howie Kendrick, Adam Eaton, Brian Goodwin y el también prospecto dominicano Víctor Robles fuera por lesiones, podría ver tiempo de juego en ambas esquinas de los jardines con los Nacionales.

Los Nacionales creen que Soto, a pesar de su edad y falta de experiencia, está listo para dejar su huella en el nivel más alto del juego. Que consiga un puesto como regular esta temporada dependerá de su producción y de la salud del resto de sus compañeros, pero hay pocas dudas sobre la capacidad de este muchacho de 19 años para convertirse en un bateador de mitad de la alineación que podría terminar luchando por el título de bateo y el Jugador Más Valioso una vez lleguen sus mejores años.


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