El Falso Profeta

Raniero Cassoni

Hace pocos días algunos sectores de izquierda conmemoraban el fallecimiento de un personalismo político latinoamericano. Graciela Soriano preocupada por brindar elementos conceptuales de análisis define al personalismo como “el ejercicio personal del poder, bien como expresión de la pura voluntad del gobernante sujeta a su propio designio. Ciertamente habrá algunos con capacidad constructora de instituciones y otros definitivamente que las lesionan, el personaje fallecido podemos decir lo último.

Sus ideales expresados en discursos demuestran una gran sensibilidad social, su accionar como gobernante ha tenido consecuencias muy graves para la región por basar su modelo económico en instrumento de dominación a través de rentas populistas. Si, ese mismo señor de verruga en la frente con verbo encendido, con una capacidad de generar simpatía con un discurso y que nunca escondió su vocación de autócrata. Él fue Hugo Chávez, padre político del hoy presidente Nicolás Maduro.

Encantados ante su vocación social,emociono a un continente con banderas antimperialistas de un mundo globalizado, en la que transformo a Venezuela en un imperio en sí mismo. Financiando movimientos de izquierdas para llegar al poder y alinearlos bajo una supuesta mirada “antinorteamericana”. Creando organismos de integración cuyo propósito principal fue la conformación de bloques ideológicos, con la excusa de desarrollo regional entregando petróleo para brindar estabilidad a sus gobiernos.

Su presencia en la historia es digna de analizar ante la evolución de conceptos clásicos de las ciencias políticas. Volver a Arendt y comprender el origen de los totalitarismos, adaptado a una sociedad interconectada que cuenta con mucho más información. Este artículo no pretende negar el arraigo popular de un gobierno que logró dar dadivas sacrificando el alza petrolero a cambio del fervor popular. Chávez fue un gran líder que despertó pasiones como lo hizo Hitler, Fidel Castro y otros.

Tuvo la visión de corromper una y otra vez la moral a través de la economía, con habilidad logro que el venezolano común hasta el empresario, se acostumbró a convivir con un sistema de cambio de divisas, convertido en un negocio en sí mismo. En la región influenciaba a partir del precio del barril del petróleo, logrando conformar bloques de “integración regional” con un propósito.

Mientras Rusia y China con una política exterior basado únicamente en el poder económico incrementaron su presencia en la región, poco se interesan sobre la base democrática de sus interlocutores.

Al contrario parecen beneficiarse de la raíz autoritaria de los gobiernos latinoamericanos para tener una relación casi exclusiva con el jefe del ejecutivo. Quien tradicionalmente influenciaba hoy el gigante norteamericano se adormece, reduciendo drásticamente su capacidad de financiar los países a través de los distintos organismos.

Hablar de Chávez como emancipador de los pueblos, es considerar que los emancipados son los venezolanos que huyen de la grave crisis humana que azota a Venezuela. Que buscan en otro país lo que Venezuela dejo de ofrecer, transformo la mentalidad de un pueblo con muy poca tradición migratoria, a una desesperación colectiva de búsqueda de oportunidades fuera de sus fronteras. Hoy los países de la región se debaten en la búsqueda de solución ante la avalancha de venezolanos que migran a sus territorios. Algunos países de forma automática facilitan los trámites migratorios, otros o muy pocos niegan la crisis.

El caso de Republica Dominicana es único, los esfuerzos de parte del gobierno dominicano de buscar una solución a la grave crisis son loables. Esa neutralidad conlleva a no reconocer que los venezolanos que migran a la isla y otros tantos están por llegar, están en el éxodo masivo por la grave crisis humanitaria. Dominicanos han pedido apoyo formal para salir de la tierra de Bolívar. No más deportaciones ni negar entradas o incrementar los obstáculos para su regularización, hasta establecer un protocolo y una política migratoria adecuada.