El hombre, el principal vector del papiloma humano

Las mujeres que se planifican anticonceptivos orales durante largo tiempo son muy susceptibles

El virus del papiloma humano es una infección esencialmente de transmisión sexual, silente e inesperada, que cada día gana más espacio en la sociedad. El vector principal es el hombre con la transmisión.

La pérdida de los valores morales, la ausencia paterna o materna ante los hijos, las exigencias de trabajo, la familia, la falta de programas de prevención en las escuelas, universidades, medios de difusión masivo y control de atención primaria acerca de las infecciones de transmisión sexual ha favorecido que más del 80 % de la población que ha iniciado vida sexual activa se haya puesto en contacto con el papiloma humano o se haya infectado.

El virus del papiloma humano, llamado también HPV o VPH, pertenece a la familia de las papovavirus, y se caracteriza por tener un ADN, es decir, que contiene información genética. A través de pruebas de biología molecular se han podido descifrar la mayoría de los tipos de virus del HPV, que resultan en más de cien genotipos, los cuales se relacionan con infecciones del tracto genital masculino y femenino y con la aparición de lesiones precancerosas y al desarrollo de cáncer de cuello uterino, vagina, vulva, pene, ano, boca y vías respiratorias, entre otras, teniendo como objetivo el epitelio cutáneo y las mucosas.

En la infancia. Se debe prestar atención al VPH en menores, ya que con frecuencia se asocia a casos de abuso sexual, y ante la sospecha siempre se debe consultar con los especialistas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es actualmente la infección viral más común del tracto genital inferior, seguida de la infección por clamidia.

La incidencia del VPH o HPV es de 300 millones por año, según el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), mundialmente se estima que más de 600 000 pacientes desarrollan cáncer debido al virus de papiloma humano.

Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mortalidad por cáncer de cérvix en América Latina se da en de 17.1 a 53.5 por cada 100 000 mujeres.

¿Cómo se producen las infecciones? A través del contacto sexual directo, a partir de fragmentos de tejidos infectados, los viriones de HPV penetran en localizaciones de traumatismo microscópico experimentado durante el coito. Cabe resaltar que no solamente existen infecciones a través del coito, sino por contacto bucofaríngeo por fómites (toallas, trajes de baño, ropa interior, objetos sexuales, entre otros.)

Signos y síntomas. Generalmente, el VPH es asintomático, es decir, que no causa signos de alarma. Algunos de los síntomas más importantes son ardor y sensación de quemadura durante el coito, irritaciones frecuentes en la entrada de la vagina y también aparición de verrugas pequeñas o en forma de coliflor en los genitales.

Factores de riesgo

¿Quiénes son más susceptibles de contraer la infección?

• Los adolescentes sexualmente activos por los cambios endocrinos (hormonales), que atraviesan durante los 11-20 años de edad.

• Los desnutridos, ya que el virus es oportunista ante las defensas bajas.

• Las personas con múltiples parejas sexuales.

• Los hombres con infecciones de transmisión sexual como sífilis, gonorrea, herpes, entre otras.

• Los fumadores.

• Las personas con HIV y sida no tratados.

• Trabajadoras sexuales y homosexuales.

La mejor forma de diagnosticar esta enfermedad

Las diferentes técnicas de ADN viral como la captura de híbridos (CH2), (PCR), nos permiten hacer un diagnóstico certero y más preciso de la infección del virus de papiloma humano. También podemos hacerlo con pruebas que realizamos en el Hospital General de la Plaza de la Salud conjuntamente con el estudio colposcópico de todo el tracto genital inferior femenino y masculino.

Con estas pruebas podremos controlar más de cerca al paciente y adelantarnos antes de que aparezca el cáncer, haciendo el diagnóstico cuando el virus aún se encuentra en fase latente, es decir, cuando el virus del papiloma humano aún no se manifiesta en la colposcopia o la biopsia.

Las formas. La toma de la muestra en las personas del sexo femenino se realiza con un cepillo cónico que se introduce en parte del canal endocervical. El material obtenido se coloca en un medio de transporte especial y se envía al laboratorio. El laboratorio estudia la muestra y, posteriormente, envía el resultado al médico para su posterior tratamiento.

Las personas del sexo masculino también pueden hacerse pruebas con el fin de diagnosticar la enfermedad. La toma de la muestra es similar a un Papanicolaou. Se toma la muestra del surco balano prepucial y/o de la uretra del pene con un cepillo especial, el cual no resulta doloroso. Posteriormente se envía al laboratorio para su estudio. Es necesario realizar estas pruebas por lo menos una vez al año.

El tratamiento contra el HPV debe ser individualizado

El tratamiento para el virus de papiloma humano debe de individualizarse según sea el caso de cada paciente. Esto va a depender de que si la infección por VPH está en la fase clínica o subclínica, así como de la localización anatómica de la lesión y del tipo de paciente.

La fase subclínica del VPH es donde el virus se puede ver mediante la colposcopia y otras técnicas utilizadas en el consultorio. Por otra parte, en la fase clínica del HPV, las lesiones producidas por el virus (verrugas/condilomas) se pueden ver a simple vista.

Dentro de las opciones de tratamiento que hay disponibles tenemos los siguientes:

• La terapia destructiva o ablativa, en las que empleamos sustancias cáusticas, de fácil aplicación.

• El tratamiento ambulatorio de bajo costo y terapia con medios físicos como la electrofulguración, esferolisis, crioterapia y láser, entre otros.

• Los tratamientos quirúrgicos, como la conización cervical con ASA diatérmica o bisturí, que no es más que una biopsia ampliada del cuello del útero.

Reinfección. Hay que destacar, ya que es de suma importancia, que no se dispone de ningún método perfecto y específico para el tratamiento del HPV y es preciso que el paciente esté consciente de la posibilidad de reinfección o recidiva.

Ginecólogo obstetra, cirujano endoscópico ginecológico del HGPS