El Intrant y los transportistas

Cada cierto tiempo, sobre todo cuando hay subidas consecutivas o abruptas de los precios de los combustibles petroleros, asoma una crisis en el poderoso y necesario sector transporte, particularmente en el transporte de pasajeros. Ahora, como en otras ocasiones, los transportistas afirman que no aguantan los altos costos de los combustibles y anunciaron que subirán los pasajes. Y también como en otras ocasiones, el Gobierno responde que no pueden hacerlo porque no están autorizados.

Tradicionalmente, nuestros gobiernos han manejado de manera muy artesanal y coyuntural sus relaciones con el transporte en general, sobre todo con el transporte de pasajeros. Este estilo ha sobrevivido, no sin momentos de crisis y conflictos sociales, porque las salidas que se han encontrado han favorecido a uno y a otro. Pero nunca van al fondo de la cuestión ni mucho menos establecen mecanismos transparentes y expeditos que sobrevivan en el tiempo y lleven tranquilidad a todos los sectores envueltos, incluyendo a la ciudadanía.

El Intrant, el nuevo organismo público que norma el sistema de transporte, ha seguido el camino encontrado y acaba de responder a los sindicatos y choferes que no pueden elevar el pasaje del transporte público, porque no están autorizados. Nada más. Si no pasamos de aquí, preparémonos para los conflictos que vendrán antes de buscar una solución.
Ya es tiempo de que el Gobierno, ahora a través del Intrant, diseñe una política de monitoreo de los factores que forman parte o concurren en la formación del precio que se llama tarifa o pasaje del transporte público. Esta política se convierte en una matriz de cálculos periódicos que se comparará, una y otra vez, con la de los choferes y será la que dirá o no si procede un aumento en el pasaje y en qué proporción. Es un ejercicio similar al que Industria y Comercio hace con los precios de los combustibles cada semana, solo que la tarifa del transporte no podrá ser revisada cada semana.
El Gobierno y los empresarios saben, porque lo hacen constantemente, que los precios se indexan de acuerdo a los factores de producción. En el transporte hay que seguir un procedimiento similar, con el conocimiento de todas las partes. Así nos ahorraremos conflictos y evitaremos recurrir a medidas artesanales que propician tantas cosas negativas.