El libre acceso a la información

Para la funcionalidad de un Estado democrático la transparencia informativa es imprescindible a todo nivel jerárquico. Centralizar y reducir a una sola vocería las divulgaciones sobre un sector de la importancia de la Salud Pública coarta el ejercicio de la prensa nacional que debe edificar a la ciudadanía sobre una diversidad de asuntos y desenvolvimientos operativos incluso para beneficio de las propias autoridades superiores, las que frecuentemente vienen a enterarse de lo que ocurre en sus áreas por publicaciones de diversos medios de difusión. Prohibirles a los médicos del sistema responder preguntas de los periodistas va contra el libre acceso a la información.

El sistema de libertades a que aspira la nación tras el ajusticiamiento del dictador Trujillo no debe perder alcance por simple resolución administrativa y menos amordazando a médicos, pertenecientes a un Colegio que los representa con calidad para divulgar situaciones contrarias al buen funcionamiento de los servicios asistenciales. Bloquear o retardar gestiones de comunicadores que legítimamente tratan de conocer la realidad de los hospitales públicos, tan frecuentemente afectados por carencias e ineficiencias, no haría que los problemas desaparezcan. Por el contrario se fomentaría su continuación en el tiempo por falta de conciencia y alarma en la sociedad y de compromiso con las soluciones en ámbitos oficiales.

Atención a un válido reclamo

La industria turística dominicana, en la que son frecuentes las novedades de inversión, tiene vigorosa capacidad para continuar su curso ascendente; sin que eso signifique que esté ya en el marco de acciones que garanticen su máximo desarrollo de cara al futuro. El liderazgo privado del sector considera que está faltando un Plan Nacional multisectorial que agregue valor a la actividad y que vele por la calidad de los servicios que presta y las condiciones de las infraestructuras en que se encuentra.

El turismo tiene que ser enfocado en todas sus dimensiones y potencialidades, diversificándose para atraer más viajeros y disminuyendo la incidencia de problemas en servicios públicos y de falta de seguridad que a los grados altos en que a veces se manifiestan son tan negativos para residentes como para visitantes.