El “otro” Odebrecht

Guido Gómez Mazara.
Guido Gómez Mazara.

Con el registro de proveedores del Estado activo #62027, opera la razón social ODEBRECHT ENGENHARIA E CONSTRUCAO INTERNATIONAL desde junio del 2016. En silencio, y con una parte de la población creyendo que la suspensión solicitada por la Procuraduría General de la República liquidaba todas sus operaciones en el país. No obstante, la empresa brasileña desarrolla un intenso activismo comercial porque constituye parte de la estructura dejada aquí por el señor Marco Vasconcelos Cruz.
El grave problema de Odebrecht es que dejó entre nosotros tantas conexiones, secretos financieros, ayudas en tiempos de campaña y operaciones indelicadas que la formalidad de la persecución judicial sabe los muros imposibles de saltar. De ahí, que la admisión pública del pago de sobornos a funcionarios dominicanos abrió un respiradero especial para, no obstante sus dificultades procesales, la rentabilidad de sus transacciones permita compensar las cuotas de inversión del tinglado político-financiero. Además, el descaro llega a niveles asombrosos porque tolera colocar en la jurisdicción de New York litigaciones amparadas en “incumplimientos” que terminarán cubriendo, como un acto de obediencia contractual, pagos pendientes a empujes de victorias electorales y cambios constitucionales. Así de sencillo!
En el mismo instante que, una parte de la sociedad, se indigna con un reclamo superior a los 700 millones de dólares al Estado dominicano, sigue vigente la resolución 33/2016 describiendo los códigos y actividades habilitadas por el registro de proveedores para que la “otra” Odebrecht actúe como si los escándalos y acusaciones formales por ante los tribunales no sea asociada con la empresa. El número de RNC es 131376339 y la clasificación actualizada posibilita sus actividades en bienes, servicios, consultoría y como contratista. Increíble, no?
Afortunadamente, la 30 de noviembre y frente a un requerimiento elevado por nosotros, la Dirección de Contrataciones Públicas emitió una opinión legal respecto de la actuación administrativa #8/2017 donde se indica con claridad la inviabilidad de la existencia de una empresa como Odebrecht Engenharia E Construcao International, S.A.. Y se hace indispensable el entendimiento de lo grave de una operación “oculta” debido al sagrado interés de que los efectos de la medida cautelar implementadas contra la empresa brasileña en lo principal sean extendidas, en razón de la inhabilidad temporal que le afecta. En esencia, no puede existir un Odebrecht grande, pero “suspendida” y una filial operando a sus anchas en todo el territorio dominicano.
Con las peculiaridades propias del país, el marco estratégico de los funcionarios de Odebrecht establecieron un tinglado que permite generar dividendos sin importar las consecuencias legales. Así los secretos y complicidades tienen en el silencio, el principal instrumento de preservar ventajas. Resulta interesante recordar que la ley 76-02 dispone en su artículo 88 “el ministerio público dirige la investigación y practica las diligencias pertinentes y útiles para determinar la ocurrencia del hecho punible y su responsable”. En ese sentido, la procuraduría general de la República podría exigirle a la Dirección de Contrataciones Públicas que anule la habilitación existente a favor de una empresa como Odebrecht Engenharia Construcao International, S.A.

Las autoridades del ministerio público deben exhibir plena conciencia de los efectos devastadores para la práctica política que tiene el fenómeno Odebrecht, y la elemental mirada hacia otros países, nos coloca ante un importante desafío debido a la percepción existente alrededor de que los pactos políticos y complicidades podrían impedir consecuencias jurídicas del proceso. No estoy hablando de “culpables” preferidos sino de que el brazo investigativo no se detenga ante nombres, militancias y jerarquías sociales. Aunque no le entiendan algunos: sanciones correctas liquidarían en el país una de las terribles fatalidades del parnaso partidario nuestro que intercambió calidad y competencia de los liderazgos por fuentes de financiamiento dudoso.


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