El secreto del éxito en Alemania-yII

FERNANDO ÁLVAREZ BOGAERT

En el artículo anterior, presentamos, a grandes rasgos, las características del sistema educativo alemán que entre otras cosas, se destaca por sus complejas, pero bien cimentadas raíces.

Entre las características ya destacadas, tenemos que, en cuanto a la administración diaria de las escuelas, estas están bajo la tutela de los profesores, con amplia participación del consejo de padres.
Si hablamos de una jornada lectiva, un día de colegio tiene una media de cinco horas de clase, extendiéndose solo hasta el mediodía. Los niños comen en sus casas. Se suelen tener bastantes tareas las cuales se realizan, generalmente, fuera del colegio.
La educación dual es uno de sus fuertes. Es un sistema educativo que aúna la formación y experiencia profesional con el aprendizaje. Y ha servido como fuente de desarrollo del Mittelstand, constituido, principalmente, por 3,5 millones de empresas pyme, que proveen una parte mayoritaria del empleo privado.
Sus características principales son:
• Las empresas son de familia, pero con administración o gerencia profesional. Esto permite que las empresas se concentren en cuestiones de largo plazo en lugar de buscar la maximización a corto plazo de la ganancia de inversión.
• Las empresas se mantienen a nivel local. Esto evita la confrontación directa con grande empresas internacionales y permite la creación de lazos fuertes con comunidades (por ejemplo: escuelas técnicas, universidades, etc). No obstante, estas empresas producen el 40% del sector exportador de Alemania.
• Las empresas generalmente se centran en productos intermedios, de baja visibilidad al público pero imprescindibles, ya sea de consumo o de capital, especializada en su representación en la cadena de abasto de la poderosa manufactura alemana que exporta la increíble suma de 47% de su PBI.
Estas empresas crean oportunidades para los jóvenes, pues hacen gran inversión en el entrenamiento permanente de los trabajadores especializados. Cabe recalcar que, en Alemania, más del 50% de los bachilleres recurren al sistema de entrenamiento vocacional y menos de un 30% van a las universidades. Luego, ofrecen contratos de trabajo a la gran mayoría de ellos. Por, hoy, el desempleo juvenil alemán está muy por debajo de la media mundial.
Alemania, sin duda alguna, como planteamos en el artículo anterior, sin tener grandes recursos naturales, se ha convertido en la única nación con un altísimo nivel de producción y que, prácticamente, no tiene una disparidad entre lo que demanda el mercado laboral sustentado en la manufactura y especializaciones y lo que oferta el sistema educativo en, virtualmente, todos los países del mundo. Para dar un ejemplo: en la economía estadounidense, actualmente, 5,4 millones de empleos altamente remunerados que no se han podido llenar porque la educación es muy tradicional.
La confluencia de las tres más feroces revoluciones en la historia de la humanidad: la tecnológica, la gerencial y la globalización están acelerando aún más que en el pasado reciente, de una manera permanente, esta situación.
Para dar una idea del potencial disruptivo de la revolución tecnológica y empresarial, veamos:
1) El tráfico de Internet global crecerá un 300% del 2015-2020 (CISCO), equivalente a 484 millones de millones de DVDs anuales.
2) Solo el aumento del tráfico móvil del 2015 a 2020 será 15 veces elvolumen total del Internet global en el 2005.
3) Y los dispositivos interconectados subirán de 6.4 a 20.8 mil millones, más del 300%, en los próximos cinco años.
A eso hay que agregarle los tremendos cambios del Internet de las Cosas, la Inteligencia Artificial, la robótica, etc.
El sistema educativo alemán es irrepetible en su totalidad, pero, hay numerosos aspectos del mismo que pueden y deben ser utilizados en nuestros países. Este es el caso de la idea de perseguir un plan de aprendizaje de por vida.
Es pertinente que el liderazgo de las naciones esté consciente de esta situación que es, absolutamente, fundamental: fortalecer la educación vocacional y politécnica para confrontar, como dijimos antes, el desfase creciente entre lo que produce el sistema educativo y lo que demanda el mercado.

Investigadora asociada: Andrea Taveras.


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