“EL TEST” exquisita comedia, intensa y creativa

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Producciones Raúl Méndez presentó el pasado fin de semana en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, la interesante obra “El Test”, del dramaturgo español Jordi Vallejo, bajo la dirección de María Castillo.
Desde el inicio de la obra conocemos el conflicto, el dilema en que se debate una pareja de escasos recursos, que ha sido invitada por un “amigo” acaudalado y excéntrico, a su lujoso apartamento, para hacerles a manera de “test” la siguiente propuesta: elegir entre recibir cien mil dólares de inmediato o un millón en diez años. El dilema, ante una decisión al parecer sencilla, desencadena el enredo, el juego sórdido, vehemente, destapa la caja de Pandora, que irá mostrando verdades, secretos, miserias, y la manipulación, que minará las relaciones de pareja y una amistad de muchos años.
Paula y Héctor es una pareja con visiones distintas de la vida, ella es una mujer de principios, una idealista solidaria, empeñada en mejorar el mundo. Se debate entre lo moral y ético, no sabe que opción elegir, y llega hasta cuestionar el origen del dinero que le ofrecen. Héctor por el contrario, agobiado por las deudas, por las que recibe críticas de su suegro, está obsesionado por el dinero, ha fracasado en sus negocios, se siente marginado, pero pragmático, piensa que “más vale pájaro en mano que cientos volando”. Aun aparentemente abatido el elemento machista subyace en él, cuando insiste en tener siempre la última palabra en las decisiones de pareja. Tony es el típico burgués acomodado a la buena vida, cínico e impávido, observa las reacciones de sus oponentes.
El texto en sus inicios, reiterativo, va dando vueltas alrededor del mismo eje, la acción se desarrolla lentamente, no obstante el dinamismo de los actuantes, le imprime cierta vitalidad. La obra adquiere un ritmo intenso con la entrada de Berta, la exitosa psicóloga y autora del test, que aplica a sus pacientes. Hay en esta pieza un protagonismo compartido, todos los personajes con sus contrastes lo son, pero esto sólo es logrado en la escena, cuando la actuación de cada uno de los intérpretes, alcanza un nivel óptimo, logrado al pasar con gran naturalidad e histrionismo, de lo cómico a lo dramático.
Nashla Bogaert, interpreta a “Paula”, con una actuación orgánica, creíble, hay determinación en cada gesto, en cada transición, consideramos esta ha sido la mejor interpretación que le hayamos visto. Su oponente, es “Héctor”, papel admirablemente construido por Pepe Sierra; los diferentes estados de ánimo del personaje, son asumidos por el actor cabalmente, con sus consecuentes y disímiles respuestas, produciendo los momentos de mayor hilaridad.
José Guillermo Cortines, con buen hacer y mejor ver, interpreta a “Tony”; lo verosímil de su actuación logra que trascienda el personaje. Karina Larrauri, posee una fuerte personalidad escénica, lo que le permite proyectar en su justa dimensión a Berta, la psicóloga segura de sí misma; provoca un clímax cuando con determinación encara a Héctor, increpándole que el no saber esperar es de fracasados.
“El Test” es una obra bien construida, pudo ser un drama, pero sus diálogos cargados de un humor ingenioso, producen el efecto buscado, provocar la risa, basamento de toda comedia; la respuesta del público fue contundente, pero por momentos, cuando los parlamentos son sazonados con “palabras” -prefiero decir de nuestro argot popular- la risa se convierte en carcajadas estridentes acompañada además, de aplausos delirantes, ¡Oh, Dios!
La bellísima escenografía, diseño de Fidel López, recrea el lujoso apartamento con vista al “skyline” de la ciudad, espacio perfecto para la representación. Los sonidos onomatopéyicos entre escenas, poco habituales, nos parecieron efectistas. María Castillo, es una verdadera directora de actores, que sabe extraer lo mejor de sus capacidades.
Pero cuando todo parecía terminar, cuando todo estaba expuesto, aun quedaba una carta por jugar, Tony intenta comprar el amor de Berta. ¿Cuál es la señal?, ¿Acaso el dinero, lo puede todo? Apagón final.
Definitivamente la obra ha girado en torno al vil metal, símbolo de poder; el dilema planteado nos lleva a una reflexión final, ¿Cuál decisión tomaríamos?