Embrollos que no retroceden

Sobre Santo Domingo gravita, sin presagio de solución a mediano plazo, un desorden generalizado por el comportamiento de conductores privados, choferes del transporte público, y en mayor medida, de los motociclistas. Y el telón de fondo de tanta calamidad está todavía en la inexistencia de una efectiva coordinación para que la suma de los organismos vinculados al tránsito marche, en sus resoluciones y accionar, en una misma dirección. El INTRANT nació con ese objetivo pero su liderazgo debe consolidarse con el concurso de todas las salas del poder municipal en aspectos de circulación que les competen. La salida a camino del organismo requiere además un fortalecimiento de su autoridad en las calles a cargo de un cuerpo policial, el Digesett, de pocos recursos, personal con medios técnicos y disponibilidad de leyes para sancionar.
Le sería imposible, material y legalmente, (para citar un solo aspecto de sus limitaciones) combatir una extendida violación: el estacionamiento en zonas prohibidas incluyendo hacerlo en paralelo en calles estrechas, fuertes causas de obstrucción vial. Santo Domingo es un pandemónium, llamada a ser declarada en emergencia porque muchas de sus vías son campos de batalla en los que conductores de todo tipo de vehículos se lanzan a un enfrentamiento para avanzar sus marchas aunque tengan que abusar de los derechos de los demás quebrantando normas.

La partida de Julio González

Con el fallecimiento de don Julio González, respetado cultor de la fotografía y estudioso de la genealogía, su familia, el país y este periódico en particular, pierden a un gran ser humano y a un excelente colaborador. Fue un profesional ampliamente reconocido que introdujo en las páginas del suplemento Areíto, la muy busca columna “Cápsulas Genealógicas”.

Su dedicación a la genealogía fue un apostolado para ir al encuentro de los inicios de familias dominicanas conectándolas a sus más remotos orígenes. Una búsqueda incesante sobre las bases mismas de la población nacional y de la procedencia de múltiples apellidos, incluyendo los de dominicanos de destacadas ejecutorias en el tiempo. Hacemos reverencia a los resultados de su contribución a que los dominicanos obtengan el mayor conocimiento de sí mismos.