“Me falta un largo camino por recorrer”..

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Indhira Ramírez, graduada de la carrera de Economía con el índice académico más sobresaliente de su promoción, 3.97, inició su vida profesional muy joven y a los 18 años fue contratada como pasante por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para trabajar en la División de Protección Social y Salud, en el área de investigación y coordinación de proyectos.

Cursar algunas de las asignaturas más importantes de su carrera le permitió a Indhira ponerlas en práctica en el ámbito laboral, y le facilitó la oportunidad de asentar muchos de los conocimientos adquiridos en clases, y de aplicar aspectos que se habían quedado en la teoría a casos del mundo real.

Indhira Ramírez Sánchez, 21 años, se graduó en octubre de este año en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Es una emprendedora de origen humilde que asume su mayor reto confiando plenamente en sus capacidades. Ella asegura que todavía le falta un largo camino por recorrer.

“Mis años de niña fueron muy lindos. Me caractericé por ser muy traviesa. Tenía montones de amigos. Vivía en un edificio y todos los niños, sin importar su edad y sexo, jugaban en las tardes conmigo. Adicionalmente, como toda niña, jugué con pelotas y muñecas, y tenía la capacidad de entretenerme con cualquier elemento que se encontrara a mi alcance, fuera o no un juguete”.

Desde pequeña mostró habilidades y destrezas en la escuela. Fue estudiante meritoria en varios de los grados del nivel básico, y obtuvo el mejor índice de su promoción al graduarse del nivel medio.

“Mi sueño siempre ha sido convertirme en una persona capaz de ayudar a que esta sociedad sea más equitativa. Siempre me ha afectado que otras personas cuenten con menos recursos y con menos oportunidades que yo. Por eso supe desde pequeña que algo debía hacer al respecto. No sabía cómo lo haría o qué carrera estudiaría, solo tenía muy en claro que debía tomar acciones que mejoraran mi sociedad y que hicieran de ella una más justa para todos”.

Ella adora a su familia. Las relaciones con sus padres, formidables, excelentes. Siempre estuvieron con ella, solidarios, cuando los necesitó. “Ellos me han dado una formación de calidad humana a la que debo una gran parte de los logros que he alcanzado. He contado con su apoyo en todos los aspectos de mi vida, y por eso les estaré eternamente agradecida”.

Objetivos: Aprender, explorar. “Mi objetivo en la vida nunca ha sido alcanzar el éxito. Siempre me he propuesto dar lo mejor de mí en todos los proyectos incursionados y, en ocasiones, esto me ha permitido obtener reconocimientos. En mi diario vivir, el fin de mis acciones siempre ha sido aprender y explotar mi potencial. Es mejor que los actos hablen por sí solos”.

“Tomé la decisión de estudiar economía en base al siguiente razonamiento: pensé en las habilidades en las que me destaqué en los estudios del nivel secundario y busqué una carrera que demandara el uso de esas habilidades y que estuviera asociada a mis intereses y pasiones.

Específicamente, escogí una carrera que estuviera respaldada por la lógica y el razonamiento, característicos de las matemáticas, que no dejara de lado el arte de escribir, que tanto me entusiasma, y que me sirviera como plataforma para ayudar a las personas menos favorecidas de la sociedad. La economía me ha brindado esta oportunidad.

En la universidad encontré un grupo de personas con una calidad humana increíble. Tuve excelentes relaciones con mis compañeros de clase. Los economistas de mi promoción formamos un gran equipo. Nuestro objetivo siempre fue apoyarnos mutuamente para que a todos nos fuera bien, y eso conseguimos. Gané amigos para toda la vida”.

Considera que uno de los aspectos claves para el desarrollo de nuestro país es la formación de los jóvenes en el nivel terciario. “Garantizar el acceso a una educación del nivel superior de calidad a todos los jóvenes dominicanos es uno de los más grandes retos del Estado”.

Experiencia de trabajo. Indhira considera que su experiencia de trabajo en el BID “es de las mejores cosas que me han ocurrido en la vida”. Ella empezó a trabajar en ese organismo internacional como pasante, hace dos años, cuando tenía 18 años de edad. Para entonces había cursado pocas materias del ciclo profesional del pénsum de su carrera, pero logró tener acceso a esa experiencia gracias al alto índice académico que había acumulado.

La joven valora la experiencia laboral que ha desarrollado y considera que la combinación de estudios y trabajo, si bien fue un gran reto, aportó mucho a su crecimiento personal y profesional. “Todos los proyectos que tengo en agenda para el futuro inmediato están asociados a mi trabajo”.

Indhira trabaja actualmente en tres proyectos:• Estudio “Evolución de la Tasa de

Retorno de la Inversión en Educación en la República Dominicana (2000-2014)”.

• Evaluación de Impacto Experimental de Progresando con Solidaridad (Prosoli).

• Evaluación de Impacto Experimental de Progresando con Solidaridad (Prosoli). Esta evaluación está siendo llevada a cabo por la Universidad de California, Berkeley.


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