Empresas chilenas esperan vuelta de multillonario Piñera al poder

Sebastián Piñera fue presidente de Chile entre 2010 y 2014.

La comunidad empresarial de Chile está en una ansiosa espera durante este mes.
Todo apunta a una victoria de su candidato favorito, el multimillonario Sebastián Piñera, en dos rondas de votación para la presidencia a partir del 19 de noviembre, y aun así no puede decidirse a invertir por el momento.

Después de cuatro años de las reformas más radicales en tres décadas bajo la presidencia de Michelle Bachelet, que incluyen mayores impuestos corporativos y medidas para empoderar a los sindicatos, muchas empresas han detenido la inversión y cerrado las escotillas y esperan aguas más tranquilas.
Piñera, que tiene una posición favorable a las empresas, ofrece ese respiro. Su plataforma promete mucho “perfeccionamiento”, muchas modificaciones e incluso el compromiso de reducir los impuestos corporativos, pero no reformas históricas.

“Los chilenos no están acostumbrados a tantos y tan grandes cambios”, dijo Kenneth Bunker, director del programa electoral de la Universidad Central.
“Fue una conmoción política para el país. La comunidad empresarial quiere algo de calma”, manifestó.

La victoria de Piñera coincidiría con un giro más amplio hacia la derecha en toda América Latina, en tanto nuevos gobiernos han llegado al poder en Argentina, Perú y Brasil en los últimos dos años. Al igual que esos gobiernos, Piñera promete mayor eficiencia, menos burocracia y un conjunto claro de reglas para alentar la inversión.

Los chilenos acuden a las urnas en la primera ronda de votación el 19 de noviembre. Si ningún candidato obtiene la mayoría, los dos contendientes principales irán a una segunda vuelta el 17 de diciembre.
La última encuesta del Centro de Estudios Públicos mostró a Piñera con 44,4 por ciento de apoyo en la primera ronda, más del doble que cualquier otro candidato.
Optimismo renovado. El banco central espera que la inversión baje un 1,6 por ciento este año, la cuarta caída consecutiva, pero es fácil encontrar un renovado optimismo para el próximo año.

La sola idea de que Piñera vuelva para un segundo mandato ha ayudado a impulsar el índice bursátil de referencia a un nivel récord y revivió el ánimo de los consumidores y las empresas.
El índice de acciones IPSA subió 20 por ciento desde que el multimillonario anunció oficialmente su candidatura el 21 de marzo.

Una vez en el cargo, Piñera esperará que esos “espíritus animales”, como los describió el economista John Maynard Keynes, sumados a precios más altos del cobre, se traduzcan en inversiones. Después de todo, él lo ha hecho antes.

Cuando el primer mandato de Piñera comenzó en marzo de 2010, la inversión subía un 1,3 por ciento. Nueve meses después estaba creciendo a un ritmo anual de 21,4 por ciento.

“Las mejores perspectivas para 2018 han llevado a las compañías a evaluar la realización de nuevas inversiones, aunque la cantidad que tiene lugar hoy es baja”, dijo el banco central a principios de mes en una encuesta sobre la confianza de las empresas. “En algunos casos”, esos proyectos de inversión dependen de los resultados electorales.
La competencia. Piñera se enfrenta a otros siete candidatos, incluidos Alejandro Guillier, el principal candidato de la alianza gobernante, y Beatriz Sánchez, jefa de una coalición de izquierda que ni siquiera existía hace un año. Guillier se ha comprometido a continuar las reformas de la administración de Bachelet, mientras que Sánchez quiere ir incluso más allá, creando un impuesto de regalías del 5 por ciento para la industria minera.

Los líderes empresariales tienen muy claro de qué lado están.

Si Piñera no gana, “la probabilidad de que tengamos un desplome de los precios de las acciones es alta”, dijo el presidente de la Bolsa de Santiago, Juan Andrés Camus, el mes pasado.

Es poco probable que eso suceda. Como los candidatos de centroizquierda disputan constantemente, la participación electoral se pronostica en solo 45 por ciento.


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