DIÁLOGO CON: Paola Báez – “En el fondo marino soy una sirena

29_08_2018 HOY_MIERCOLES_290818_ El País12 B

Paola Báez era una niña cuando su padre la llevaba a bucear y aunque no tenía edad para hacer esas emocionantes inmersiones, recuerda cuando su progenitor la dejaba en la orilla al cuidado de una persona adulta, abordaba un pequeño bote y se alejaba a una distancia prudente para disfrutar de las profundidades marinas, escena que quedó plasmada en la pequeña criatura humana que creció con la firme convicción de que ella, algún día, también iría a deleitarse observando peces de arrecifes cuidando sus huevos y otras hermosas criaturas del mar.
“Ahora que soy adulta los recuerdos me dan nostalgia y me parece ver su figura desde la orilla, cuando él se alejaba en una pequeña embarcación, se ponía su traje y se sumergía bajo el agua. Observaba cada paso, cada movimiento, cada gesto de mi padre. En ese momento no tenía capacidad para decidirlo si algún día tendría el valor de sumergirme en las aguas marinas. Pero crecí con la convicción de que tarde o temprano lo haría”.
La joven ejecutiva reconoce que bucear no era una actividad para mujeres, sino “cosas de hombres”, pero los tiempos han cambiado y actualmente muchas damas de distintos países practican buceo”.
Paola es un ejemplo. Ella inició las prácticas tomando clases de información intensiva una vez a la semana. El siguiente paso es practicar en una piscina, practicar con los equipos de buceo y luego al fondo del Mar Caribe, en el área de La Caleta, Boca Chica.
¿Siente temor cuando está en el fondo marino? Paola espera la pregunta, porque se apresuró a responder: “No, para nada. Al contrario nunca me había sentido tan libre. Siento como si volaras. Cuando estamos debajo del mar, no se escucha nada más que nuestros propios pensamientos. Aparte de ser un deporte recreativo muy entretenido, sirve mucho como meditación y relajación mental para despejar los problemas y los ruidos molestosos que afortunadamente están fuera del agua, lejos del alcance de nuestros oídos”.
Paola no siente temor por los tiburones o mantarrayas, aunque todavía no ha tenido un encuentro cercano con una de estas especies. En esa zona los pescadores depredan cualquier especie, no importa si es un pez Loroo Guanábaba.
“Me encantaría nadar con esas especies marinas. Son criaturas del mar, adorables. Aprendí que los seres humanos somos los invitados en el agua, y mientras no los molestemos, todo marchará bien con esas adorables criaturas. En el fondo marino soy una sirena. Siento que vivo un sueño. Es un mundo fascinante, mágico, un lugar en el que siempre me gustaría estar, pero estoy consciente de que es imposible. Por eso disfruto tanto cada inmersión, cada segundo que comparto el ritmo de vida en el fondo del mar”.
Conservacionista de vocación. “En la mayoría de los casos, las personas que buceamos somos conservacionistas, amantes de la naturaleza y las especies que habitan en la madre naturaleza. La vida debajo del mar es otro mundo, maravilloso. En las profundidades marinas siento mucha paz, felicidad, sosiego. Me gusta observar las diferentes especies y sus hermosos colores. Siento mucha tristeza por la depredación en nuestras costas. República Dominicana es un paraíso para buceadores. El fondo marino es un mundo complejo y se aplican las reglas de la cadena alimenticia: el más grande y fuerte se come al más pequeño y débil. Esa es la realidad. Cada especie sobrevive como puede.
Inicialmente cuando hice las primeras inmersiones me asusté, pero lo cierto es que el fondo marino es hermoso, tranquilo. Cuando estás en las profundidades debes seguir las reglas y normas del buceo y la inmersión siempre será tranquila y agradable. Me impresiona la tranquilidad y paz que uno puede llegar a sentir debajo del agua.
Ver todos los pececitos alrededor de sus huevos, te dan ganas de pasar más tiempo compartiendo con estas especies para conocer mucho más. Sueño con nadar con delfines, tortugas y leones marinos, manatíes. Estas criaturas del mar son famosas por ser amigables.
Disfrutaría mucho una jornada de buceo compartiendo con algunas de estas fantásticas criaturas. Lamentablemente en nuestro país no hay control ni supervisión para los depredadores que violentan las leyes ambientales. Por eso en cualquier época del año pescan langostas, capturan cangrejos, destruyen los arrecifes y por ende el hábitat de muchas especies, entre ellos pez Loro”.