En hora buena doctora Enma Polanco

El pasado 21 de junio Enma Polanco resultó elegida rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el Claustro mayor electoral, conformado por estudiantes, profesores y empleados, la eligió con el 52.79% de los votos. Tras una campaña política intensa llena de afiches, proclamas, folletos, encuentros y desencuentros, algo realmente insólito y costoso en una universidad que muchas veces no tiene cómo responder al estudiantado en pequeñas cosas.
La ganadora pasa a la historia como la primera mujer en ser elegida rectora, en los 479 años de la primada de América. Con experiencia académica, doctorada en una universidad española y conocedora de las intríngulis por las cuales pasa la UASD, su elección genera ciertas expectativas no solo dentro del centro de estudio, sino dentro de la sociedad en su conjunto, especialmente en los espacios académicos y productivos, que ven con preocupación el derrotero del principal ente formativo de la sociedad dominicana.
Todos esperamos que la UASD salga adelante y, pueda encauzarse por la “institucionalidad, orden y desarrollo” del cual nunca debió alejarse y que la Dra. Polanco promete traer, tras hacer un “diagnóstico” del centro académico.
Queremos desearle mucha suerte y, sabiduría, a la nueva rectora en su desafiante posición, con la cual soñaba desde hacía ya cierto tiempo. Cabe recordarle que la universidades estatales en América Latina son reflejo de lo que pasa en los países que las acogen, ellas, las universidades reproducen todos los espacios disfuncionales de las sociedades donde se encuentran, y suelen jugar un papel histórico en determinadas circunstancias.
En un contexto de 42 universidades con que cuenta el país, la UASD es la institución académica del pueblo, subvencionada por el Estado, que tiene una deuda social con un conglomerado de estudiantes pobres, que tienen que someterse y aceptar los vaivenes de una clase política, que ha reproducido al interno del espacio académico todos los vicios y desaciertos del clientelismo y populismo, olvidando que de allí han salido muchos profesionales brillantes y comprometidos con la historia y desarrollo de nuestro país.
Realmente nos encantaría que Enma Polanco lograra una gestión que permita “sanear” la UASD. Todos sabemos que para salir rector de esa institución hay que hacer muchos acuerdos, muchas concesiones, que empiezan a pagarse desde el mismo día en que se sale electo, porque la UASD es una muestra representativa del sistema electoral y de lo que nos pasa como sociedad, un reflejo apenas del extraordinario desorden y deterioro en el cual ha caído el país y el ejercicio institucional, permeabilizado por la política partidista barata, donde corrupción, clientelismo e intereses personales, convergen con el academicismo en una lucha ética y moral, donde las incapacidades profesionales, académicas y humanas van sacando a muchos del sistema.
Lo que parece reflejarse en algunas de las declaraciones de la nueva rectora al periódico Hoy, pp. 6ª, 22 de junio cuando dice “Hay clamor unánime de que la nueva gestión debe manejarse con estricto apego a principios filosóficos, a los valores éticos, patrióticos, humanos y a los procedimientos establecidos en el Estatuto Orgánico y en el reglamento vigente de nuestra Alma Máter, (…)” lo que indica, que nada de eso está sucediendo en la UASD. Y que entonces a partir del 16 de julio en curso, cuando empiece la nueva gestión, todo será diferente. En hora buena Dra. Polanco.