En la UASD no puede haber una batalla campal…

MARIEN ARISTY CAPITÁN

El lunes, nueva vez, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)fue escenario de una batalla campal que no tenía nada que ver con los asuntos de la academia: reclamar por alto el precio de los combustibles, que tanto lastiman la economía de todos semana tras semana.
Aunque no sé claramente qué hay que hacer para evitar que la UASD sea tierra de nadie cada vez que a alguien le inspira protestar por lo que sea, hay que buscar alguna medida para devolverle la paz a la academia: los miles de estudiantes que acuden allí día a día no merecen perder el tiempo y retrasar sus estudios porque una serie de cabezas calientes quiera usar el campus para fastidiar.
Sí, digo que para fastidiar porque hacer desórdenes en la universidad no es protestar sino alterar el orden público, algo que tiene que acabar de una vez por todas.

Todos tenemos derecho a quejarnos y a reclamar que cambien aquellas cosas que están mal. La protesta, sin embargo, debe ser pacífica, respetando el derecho al tránsito, la educación, la tranquilidad… de los demás. ¿Hasta cuándo tendremos que ver que la historia se repite?
Es triste ver que una época que creíamos superada ha vuelto a cobrar vida. Aquella UASD de los 70 y 80 había dejado de existir para darle paso a una universidad. ¡No es justo que esto se sume a todas las carencias que aún existen ahí!
La UASD tiene que ser reformada por completo. No es posible que la academia que forma a la mayoría de los profesionales dominicanos continúe siendo un desastre. Algo hay que hacer para que eso cambie. La batalla que tiene que librarse allí debe ser para que cambie.