Endecha por Ligia Minaya

Ubi Rivas.

El día seis del cursante mes falleció en su natal Villa del Viaducto, Ciudad Heroica de Moca, a los 77 años, la distinguida, muy querida y talentosa escritora, abogada, maestra, Ligia Minaya, noticia que conturbó a la sociedad dominicana y de manera especial el reducido mundillo intelectual.
Recuerdo que una tarde del año 2008 mi cuñada Dania invitó a Ligia a un encuentro en nuestro hogar con Virginia, y retengo que Ligia apenas pronunció palabras, y solo sonreía leve, situación que me extrañó en una comunicadora, excelente escritora y articulista.
Recuerdo además que procuré en mis archivos todos los artículos que guardaba de Ligia y se los entregué, como conservo los de otros grandes talentos y entrañables afectos.
Resulta que hay personas que disponen de una gran cultura que, empero, no logran la destreza de relatar, y viceversa, otros que no poseen ninguna y les asiste el don y la magia de redactar, y que en Ligia convergían ambas, como un delta.
Pero el caso de Ligia no se limita a cómo nos deleitó con su estro, sino su triste final, por confrontaciones hogareñas que postraron a Ligia en un profundo estrés, situación que se extrapola a muchos casos en que hijos ejercen violencia de género más con sus progenitoras que con sus progenitores, una impronta que se esparce con caracteres de pandemia.
Hijos adultos traumatizados y abusadores, incapaces de organizar un proyecto de vida, intrusiando en la vida de sus progenitores, negándose a trato profesional para superar sus fallas y organizar sus vidas, renunciando a violencia de género y sus condiciones de parásitos, pudiéndose regenerar y evolucionar a ciudadanos útiles a sí mismos y al país.
Bastante de eso se interpreta condujo a Ligia a su triste final.
Siempreviva a su gratísima memoria.