Entierran maestra que se suicidó tras ser sacada de nómina de Educación

María Rosalba Ureña, de 46 años, sufría de depresión

SANTIAGO. Fueron sepultados ayer al mediodía en el cementerio municipal de Licey al Medio los restos de la profesora María Rosalba Ureña Arias, quien se suicidó de un disparo en el pecho tras una crisis de depresión porque alegadamente fue excluida de la nómina del Ministerio de Educación.

Al sepelio acudieron familiares, amigos, dirigentes comunitarios y excompañeros de la educadora, los cuales expresaron consternación por la tragedia.
Oscar Ureña y Johanna Paulino, hermano y sobrina de la maestra, insistieron en que los problemas depresivos de su pariente se agravaron al ser bloqueada de la nómina hace cuatro meses, por lo que habría tomado la decisión de suicidarse.
El exalcalde peledeísta del municipio de Licey al Medio, Humberto Triunfel, lamentó la muerte de Ureña Arias, a la que calificó como un ser humano de gran valor. Dijo que su muerte ha dejado un gran dolor a la familia y a los amigos.
Ureña Arias, según los familiares, intentó disponer de su vida varias veces, como consecuencia de un estado depresivo que la afectaba desde hacía unos años.

Hace alrededor de seis años María Rosalba, que residía en el Limonal Arriba, intentó quitarse la vida ahorcándose con el cable de un teléfono, luego con un mosquitero y meses después se cortó las venas del antebrazo izquierdo.

De acuerdo a la familia, Ureña Arias estaba de licencia médica y tramitaba su pensión como maestra de la escuela Salomé Ureña de Henríquez, del distrito municipal de Canabacoa. Lamentaron que, pese a su enfermedad, la presionaban a impartir docencia.


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