Entre la “batalla” del 30 de Marzo y las visitas sorpresa

Ubi Rivas.

El presidente Danilo Medina, honrando una tradición que ignoro cuando se inició, pero intuyo que fue cosecha del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo, acudió el día cuatro de este mes, a presidir el homenaje a los “héroes” de la “Batalla” del 30 de marzo de 1844 en Santiago de los Caballeros, pero a esa “batalla” se honra deshaitianizando al país, no es un acto de figureo.
Conforme a las indagaciones que he realizado en torno a los pormenores de la “batalla” del 30 de marzo, mis conclusiones rotundas y contundentes me edifican en el sentido que la tal “batalla” no existió, fue una farsa, porque el parte de guerra del general José María Imbert explica que las tropas invasoras comandadas por el general Jean Louis Pierrot, más de diez mil hombres, fueron derrotadas, sin los defensores sufrir una sola baja.
He sostenido desde un principio que cuando se aduce algo que no es lógico, la consigna es que resulta irreal, porque es imposible e inadmisible que diez mil agresores sufrieran 869 bajas y los patriotas “ni un contuso”.
Eso es imaginería y bastarda versión que ningún historiador ha asumido el valor de desmentir, y descontinuar poner a los gobernantes de mojiganga festejando una patraña.
Las Visitas Sorpresa del presidente Medina, los periódicos han desplegado edificando que en 200, ha erogado RD$33 mil mm; 1,500 iniciativas, 600 asociaciones de cooperativas, 100 mil productores beneficiados, 200 mil empleos directos, 45 proyectos ganaderos, 14 mi mujeres beneficiadas, 17 mil títulos parceleros, un millón de tareas irrigadas.
Si la deshaitianización, problemas de tránsito, vertederos, deuda externa de US$40 mil millones, criminalidad, violencia de género, cuido a clase media, hubiesen tratadas como las Visitas Sorpresa, todos, reelegiríamos en un referéndum a Danilo Medina.