Entre un adagio Mozartiano, derroche de talentos y las tardes del Círculo de Música de la Ciudad Colonial

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In Memoriam Arístides Inchaústegui.

Los frutos de tu amigo, crecen…

Haciendo espacio entre el bullicio dominical de la Ciudad Colonial, el pasado 22 de abril había un gran interés en llegar temprano a la Arzobispo Portes 154, casi quería llover y mientras Davidson Paredes Reyes se preparaba para su concierto, el mismo que Omar Ubrí había dado el pasado 11 de marzo.
Repleto de personas adultas y niños, se encontraba la legendaria casa de Freddy e Iván Domínguez que en la Ciudad Colonial, acoge estos conciertos, proporcionando así de forma altruista, otra oferta cultural para locales y externos.
El proyecto Círculo de la Música de la Ciudad Colonial comparte con otro emprendimiento de su género, Conciertos de la Villa de Santo Domingo, que coordina Yolanda Borrás, desde la Quinta Dominica. Cada uno con metas diferentes, son el componente musical de este género en la Ciudad Colonial.
Sin embargo, el Círculo de Música de la Ciudad Colonial con menos recursos, se mantiene incólume en su labor musical y social, sea dicho lo justo…
Ivan Domínguez y Rhina Ibert coordinan este proyecto. Deberán pensar seriamente en su expansión y organización: las ilusiones de los otros no son un juego!!!
HISTORIA DEL CÍRCULO DE MUSICA DE LA CIUDAD COLONIAL
Era septiembre 2014. En el Museo de Las Casas Reales nacía una organización pequeña, sin grandes patrocinios, pero con una disposición de hierro, para crear programas musicales clásicos, asequibles a todas las clases sociales, rompiendo el mito elitista de que todo lo que tiene que ver Bach, Mozart o Vivaldi, es propiedad de un grupo que muchas veces no sabe de qué se trata este asunto lírico. No conocen de grandes sorpresas y suspiros, aspiraciones, concretadas con sacrificios silentes, desprendidos.
¿Qué ha sucedido en la enseñanza de la música elemental dominicana?…
¿Quiénes sin tener condiciones sociales óptimas, ascienden peldaños inusitados, por su alto talento y perseverancia, a pesar de sus orígenes sociales?…
El relato no es complicado. Con aspiración y con disciplina ¿qué hace un joven, sin agua, sin luz, a distancias largas de donde está un piano, para consumar su sueño de músicas antiguas?…
La ira escondida, por lo injusto, en estos casos, encuentran la música como un caudal de refugio y destino, para construir..
¿Qué pueden hacer ante lo abyecto de una vida sin nombre manchada por el olvido social de siempre ?..
Lo único que puede hacer es buscar apoyos exteriores. Mostrar su talento como única garantía de sus aspiraciones futuras. Lo único que puede hacer es buscar un piano, viejo, restaurado, para tenerlo en su casa, hacerlo su seguro amigo de sonidos y alegrías.
Afuera está el barrio. Sus amigos que no entienden su vocación personal, consumada la burla juvenil ignorante en las esquinas y en las escuelas..
Afuera está el barrio, la banca de la esquina, ( ludopatía juvenil no estudiada, pero existente) el microdroguismo, y el billar de aquel ejército masculino entre vagancia y camisa quitada, creando un imaginario de falsos sueños vendidos entre humo y dembow de un tal Shick Prendelo, donde el sexo femenino solo es una parte inmensa como una luna aturdida, colocada en el foco de una cámara (bonito lo describí), esa es la realidad de jóvenes que vienen de un contexto que no le aconseja la vocación que tienen por la música sinfónica.
El ambiente exterior y sus incomprensiones no les ha hecho desistir de sus vocaciones intensas, todo lo contrario: se han esmerado en estudiar, han decidido optar por un camino arduo: en una patria sorda y dicharachera, que la mayoría de las veces prefiere gastar millones en frivolidades, claro son sus prioridades, mientras cosas que ameritan otras atenciones languidecen yertas.
Quiero decir que al elegir estos caminos para servir al país, para poner en alto un gentilicio que apenas los toma en cuenta, estos jóvenes lo tienen todo en contra…
Solo tienen con ellos, en el centro de sus jóvenes corazones latientes, ávidos de sorpresas agradables, porque la merecen, su tpasión sostenida y su optimismo además cuentan, en primera y en última instancia: con el calor entusiasta de quienes les rodeamos en cada concierto, porque estamos convencidos de su talento y creemos en ellos como personas de buenos propósitos trascendentes.
El Círculo de la Música en la Ciudad Colonial, consiguiendo pianos rotos y restaurando en cada piano una esperanza musical barrial, ha llegado lejos en tan poco tiempo. Con lo cual se demuestra, que si bien son necesarios recursos para operar, que se necesitan y urgente, no es menos cierto el hecho que una voluntad firme para hacer que las cosas sucedan es importante también. El país sigue vivo, estos jóvenes son la muestra, el país palpita en el talento de ellos, nadie lo va a matar: la mejor música es el escudo contra estas malditas tinieblas y cegueras, de “todo complicado” con exceso de explicaciones.

La fe en la música mueve montañas, tarados, ciegos y desconocedores, tiempo al tiempo, tiempo al tiempo…

TODA LA MUSICA DEL MUNDO EN CUATRO MANOS PRODIGIOSAS.

En sus conciertos de marzo y abril ambos han demostrado destrezas especiales.
Precisiones, disciplina de hierro frente a un público respetuoso y cariñoso.

Si Omar Ubri fue brillante tocando la danza de E. Lecuona o la Aragonesa de Don Manuel de Falla, demostrando dominio absoluto para hacernos llegar a un Astor Piazzolla con un invierno porteño más cálido que nunca, precisión en la ejecución de notas difíciles. De su lado, Davidson Reyes Paredes nos proponía un Bach alérgico al piano y amante del clavecín en su preludio y fuga Bwv 847. Sus tres movimientos : Allegro, Adagio y Allegretto. Abrazado a Mozart, tomando sus pausas cortando el silencio con sus notas claras y dialogantes, llegó la sonata para piano en re K 576. Aunque usted no lo crea, busqué la versión de Mitsuko Uchida, ella nació en 1948, nuestro Davidson nació en el año 2000… Atacó los Estudios, en uno de ellos fue magistral usando su mano izquierda.
Chopin, Mozkowski..

Cada quien, Ubrí Ramos y Reyes Paredes, a su elemento, lograron tardes inolvidables, cada vez más, en la Casa Domínguez, no caben las personas. ¡Qué bueno!!!

Al final, esa es la Patria que muchos quieren, muchos queremos jóvenes como estos.
Que tienen claras sus metas. Que se sacrifican por lo que añoran…
Entonces, solo entonces, cuando suene el Himno Nacional, no será un show más, recordará a estos nuevos héroes musicales, que son la patria de carne y huesos en sangre juvenil, con alta vocación de ser y trascender. (CFE )

OMAR UBRÍ RAMOS:

Por su talento y esfuerzo personal se ha convertido en el candidato natural para el curso titulado LA MUSICA EN COMPOSTELA, que se lleva a cabo en Santiago de Compostela, España. LXI Curso Internacional. Especializado en interpretación de Música Española. Celebrado normalmente desde el 5 hasta el 18 de Agosto.
El curriculum de Omar Ubrí es respetable en viajes, estudios y presentaciones fuera del país: Costa Rica, Venezuela, Estados Unidos de América.
Dos profesores llaman la atención: Philippe Entremont y el Dr. Martin Sodeberg, este último un gran colaborador de la República Dominicana, difusor de la música de Rafael Landestoy Duluc (Bullumba)… Enamorado de la República Dominicana de modo altruista en todo momento. Uno de los 10 mejores pianistas del mundo…
Omar Ubrí Ramos nació en Santo Domingo el 4 de abril de 1988.


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