Estadística para el pesimismo

Es difícil pensar con optimismo sobre el estado de la seguridad ciudadana cuando las cifras que aporta el Ministerio de Interior y Policía indican que el robo de armas de fuego, que en la mayoría de los casos va asociado con el asesinato de la víctima, creció un 21 por ciento en los primeros seis meses del presente año, en comparación con igual período del año anterior. Semejante indicador permite captar cómo el crimen organizado ha ido multiplicando la captación de instrumentos de muerte para utilizarlo en asaltos, atracos, sicariato y así por el estilo.
Desde otras fuentes, también oficiales, se dan a conocer de vez en cuando datos sobre armas portadas ilegalmente, decomisadas por las autoridades. Sin que sea el propósito, estas cifras permiten ver dos facetas del desarme: una sobre el que se practica para el bien y la otra sobre el que se practica para el mal. Y esto arroja un balance sin duda deficitario en cuanto a aporte de tranquilidad social. No hay idea clara sobre cuántas armas ilegales andan al servicio de crimen, pero de que son muchas, no cabe la menor duda.
Queda de manifiesto que las políticas aplicadas para controlar la criminalidad no están rindiendo los frutos deseados y que merecen los millones de ciudadanos que han tenido que cambiar sus hábitos sociales para dejarle sitio a los delincuentes.

Con tiempo para prevenir

El Gobierno se ha declarado en sesión permanente ante la amenaza que representa para el país la trayectoria actual del huracán Irma, que se fortalece mientras avanza hacia el Caribe. Como no se trata de un fenómeno que nos vaya a tomar de sorpresa, se deduce que están dispuestas todas las medidas de contingencia para prevenir y atenuar posible daños humanos. Los puntos más vulnerables ante lluvias torrenciales, oleajes anormales, crecidas de ríos o deslaves, están claramente identificados y deben estar bajo el foco de los dispositivos de socorro.
A la población le corresponde estar atenta a los boletines meteorológicos oficiales, tomar las precauciones recomendadas por las autoridades y extremar la prudencia. Irma nos ha avisado con suficiente tiempo y no debería haber lugar a imprevistos.


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