Están jugando al cansancio y al olvido

Confieso que me siento abrumado con los temas que como el entramado de corrupción de la Odebrech saturan la prensa radial, escrita y televisada las 24 horas del día durante toda la semana sintiendo, como la mayoría, que me están tomando el pelo.
El tema es manejado tan torpe y selectivamente desde el Ministerio Público que crea en la conciencia ciudadana la percepción de que, al igual como ha pasado con otros casos y expedientes de corrupción, se impondrá la impunidad.
Recordemos los préstamos de la Sun Land, las acusaciones de corrupción del Ministerio Público contra Felix Bautista y asociados, la venta de un barrio completo por el CEA, las falsificaciones de la empresa Lajún y los sobornos en la compra de los Súper Tucano.
La lista podría extenderse y adicionar a ella elementos que han hecho estragos en la economía nacional como la construcción del Metro sin control financiero estatal para enriquecimiento personal de sus ejecutores.
El famoso peaje sombra que aunque denunciado como lesivo al interés nacional, las actuales autoridades no se han atrevido a romper con esa ignominia que favorece a políticos asociados a intereses internacionales espurios.
El esquema de corrupción que operaba en la OISOE, cuyos principales responsables disfrutan, en libertad, de los fondos que saquearon, y por último cabe mencionar la mafia en la OMSA que salió a la luz pública porque hubo un asesinato.
Con este rápido recorrido por algunos actos de corrupción que han trascendido sin ninguna consecuencia para los responsables, queda uno con la triste sensación de que en el caso Odebrech, todo quedará en nada.
Y pregunto: ¿hasta cuándo pueblo dominicano?