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Exitoso método el de Waldo

El Colegio Médico Dominicano (CMD) terminó ayer un irracional paro laboral de 24 horas, y ya anuncia otro por el duplo de ese tiempo. Por cierto que el finalizado paro se anunció con expresiones de una violencia que no le sienta nada bien a la imagen del médico. Quemar la imagen de un colega al que se adversa por reivindicaciones simboliza algo grosero y repudiable. Y es cuestionable que se sacrifique a pacientes pobres en aras de un reclamo que puede formularse por vías más civilizadas.
El presidente del CMD, Waldo Ariel Suero, es diligente en la puja gremial. Lucha por su clase y la defiende a su manera. Pero nunca lo hemos visto actuar con tanta energía cuando algún médico es acusado de saltarse la ética y de cometer actos censurables. El atraso en el pago de aumento salarial a cinco mil médicos y de sueldos de residentes sin duda perjudica a los afectados. ¿Pero es justo cobrárselo a los desvalidos pacientes negándoles las atenciones médicas que necesitan?
Paralizar los hospitales, como lo hizo el CMD el mismo día del paso del huracán María, es un método de lucha desfasado y cruel. El aguerrido Waldo Ariel Suero podrá celebrar cada éxito de los paros que frecuentemente convoca, pero no le hace bien ni a su clase ni a los enfermos. Escudarse en los más débiles siempre ha sido más cruel que el atraso de una reivindicación económica.

Vulnerabilidad tenebrosa

El tinglado que ha tenido como resultado la “muerte” de Quirinito debió reunir un numeroso elenco. Declararle gravemente enfermo, lograr que se cambiara de cárcel a domiciliario su encierro, declararle “muerto”, certificar el deceso y lograr la salida de su “cadáver” y posterior desaparición ha debido convocar muchas habilidades que ahora, descubierto el mamotreto, ponen en entredicho la fiabilidad de la Justicia.
Coincidimos plenamente con la preocupación del presidente del Tribunal Constitucional, Milton Ray Guevara, quien reclama esclarecer este caso, que no es único ni primero. Ya anda gente por ahí amenazando a periodistas que se han ocupado de divulgar detalles de este escándalo. Esclarecer este suceso ayudaría un poco al prestigio judicial. Pero la consumación de la trama será una mácula imborrable.