Factores irrefutables para una educación de calidad

ManuelMade-min

De la educación se ha hablado, se habla y se hablará mucho. Se suele decir que: es importante para la inclusión de los ciudadanos en la sociedad, la educación libera, es fundamental para entender el mundo, sirve para la construcción de valores, es útil para construir civilización, cultivar al ser humano, etc. En definitiva, la educación es esencial para formar a los individuos para que puedan sobrevivir y enfrenar los desafíos del mundo contemporáneo y, por otro lado, para que la sociedad se desarrolle con ciertas características “comunes” que favorezcan al Estado. Sin embargo, para lograr cultivar esas competencias en los educandos con calidad se necesitan ciertos factores que la hagan posible.

La calidad en la educación es un tema de interés y preocupación para todos y el Estado dominicano la enfatiza en la Ley General de Educación 66-99, usando el término “calidad” 28 veces en diferentes formas exigiendo que esta debe estar presente en todo el quehacer educativo desde el marco legal. El Ministerio de Educación (MINERD) como órgano encargado de administrar el sistema educativo (según la Ley 66-97) la acoge en su misión de la siguiente manera: “Garantizar a los dominicanos y dominicanas una educación de “calidad” mediante la formación de hombres y mujeres libres, éticos, críticos y creativos; capaces de construir una sociedad libre, democrática, justa y solidaria y de esta forma contribuir al desarrollo nacional y al suyo propio.” (www.minerd.gob.do).

Los educandos como centro de los objetivos de la educación no siempre se sentirán circunscritos, ni obligado a ser estudiantes brillantes o por lo menos notables. La calidad puede ser una exigencia extrínseca [del entorno] que no corrobora con su búsqueda existencial, quizás poco le importe, solo estudian para sobrevivir y corresponder con las presiones sociales de no formar parte de la estadística en el grupo de los “analfabetos”. Este tipo de comportamiento puede generar mucha angustia en los padres, educando y el Estado mismo, preocupados por ver jóvenes sobresalientes en las aulas y las universidades.

Los resultados de las investigaciones apuntan a que los factores que posibilitan la integración de los estudiantes en la educación y poner interés en dar buenos resultados pueden ser muchos. Pero de igual manera que se le exige a los educandos calidad, los demás elementos del sector educativo deben ser de calidad. En concreto el entorno tiene un papel fundamental en el desarrollo cognitivo de los alumnos, en gran medida puede ser el espejo de lo que se quiere lograr en los alumnos. Con esto no queremos decir que el individuo es solo un simple objeto (como planteaba el conductismo, “que era una tabula rasa” o “una caja negra, que solo recibe [input] y da [output] información por estímulos externos”), también tiene autonomía (Freire, 1997), pueden ir más allá de los intentos de esperar ser estimulado externamente, tampoco el caos social y en la escuela le afecta como a otros (Recomendamos la lectura, “La resiliencia en la educación, la escuela y la vida.” Noriega, et. al.).

En este artículo presentamos cuatros factores irrefutables que sirven de soporte para una educación de calidad. No son los únicos factores, pero son irrefutables. Les hemos puesto, “que sirven de soporte”, porque no determinan la educación de calidad al 100% (por ciento). Esto no es posible con los factores que presentaremos porque existen una cantidad inmensurable de variables para lograrlo, pero si se pueden alcanzar resultados favorables si estos elementos responden con eficacia a los fines del proceso enseñanza aprendizaje. Aunque, consideramos que cualquier otro factor podría está asociado a uno de los cuatro que presentaremos aquí:

  • Inversión del Estado

Algo que no comparto con la Ley General de Educación 66-97 de la República Dominicana, es que usa el término “gastos” para referirse a la inversión en educación. El dinero que se gasta en educación es una inversión en la ciudadanía, la cual tiene a su cargo la perpetuidad del mantenimiento y el sostén del país en para las futuras generaciones. Se consideraría un gasto si es un dinero personal de una propiedad privada que se destina a un propósito ajeno a los intereses de la misma sin ninguna retribución, pero el Estado invierte en sus ciudadanos, en especial la educación, esperando retribuciones favorables para la Nación en diferentes formas: impuestos, civismo, etc.

Los recursos económicos juegan un papel importante en el diseño, implementación y mantenimiento del sistema educativo. Sin una buena inversión en educación es difícil alcanzar resultados de calidad (como demostraron los resultados del estudio realizado por EDUCA sobre la “Calidad del gasto educativo en la República Dominicana”). La inversión en este sector se agudiza en la actualidad con la demanda de nuevas tecnologías y recursos técnicos de calidad para su implementación. Aunque somos consciente de que esta inversión debe basarse en un plan estratégico no en simple sensacionalismo o populismo. De lo contrario, el dinero se desparrama por sectores que no aportan; ni directa o indirectamente a los objetivos generales de la educación, mucho menos a la calidad

  • El profesorado

Finlandia es uno de los países que ostenta los mejores resultados educativos y uno de sus pilares son los educadores. Para ellos la calidad del que enseña es fundamental. Hemos escuchado, “no se puede dar lo que no se tiene”. Si queremos una educación de calidad, es irrefutable que los profesores respondan a estándares mínimos de eficacia como formadores. En cuanto a la medición de la calidad del profesorado, hay una forma simple de obtenerla (más allá de los formularios tediosos que suelen darles a los alumnos para que lo completen); evaluando la calidad de sus alumnos. En una gran parte de los casos, es la calidad de los alumnos que refleja el tipo de profesor que han tenido. Aunque no se puede generalizar, guarda coherencia con el proceso de enseñanza aprendizaje. Por eso consideramos que, “si todos los alumnos de una sección o aula reprueban o más del 80% (por ciento), quien reprobó fue el profesor, no los alumnos”.

La actualización del profesorado no debe ser una obligación solo del Estado, debe ser una preocupación profesional del educador, si no quieres ser el bufón de la clase. La era de la Información y la comunicación, más la popularización de las tecnologías, pueden enviar a los profesores desfasados al exilio de la pedagógico. Los alumnos pueden tener el mismo acceso a la información que los profesores, lo que significa que un alumno curioso puede adelantársele a un profesor rezagado con un discurso obsoleto de décadas pasadas. Por esta razón las técnicas de enseñar están cambiando constantemente, para que haya una sinergia entre el conocimiento de los estudiantes y los educadores.

La vocación y aptitud del educador (este es un tema que amerita profundización) es un activo importante para que los educandos puedan integrarse en el proceso educativo.  Los profesores que ostentan estos valores están un paso más allá de lo técnico, son los que marcan y rescatan a estudiantes desertores y problemáticos. La mayoría de personas que hemos sido alumnos recordamos con gran afecto y estima aquellos profesores entregados y preocupado por el desempeño. Profesores capaces de identificar habilidades y debilidades en los alumnos y tratarlas casi de forma personalizada (aunque no siempre es alcanzable en algunas aulas que acceden el número de alumnos, casi al doble, de su capacidad, el profesor con vocación trata de sacar lo mejor).

En los últimos años han disfrutado sustanciales aumentos en el salario que devengan los maestros del Sistema Educativo Dominicano, algo que no debe producir alarme, puesto que no es algo anormal o que genere asombro a nivel internacional. En los países más desarrollado como: Luxenburgo, Alemania, Suiza, Estados Unidos, Austria, Japón, Holanda, Etc., esta es una de las profesiones mejor pagadas. Pero hay que tener cuidado con esto. El salario del profesorado, que forma parte del presupuesto de la nación destinado a la educación, no debe ser el todo de un profesor. Es necesario que se pague al educador, puesto que tienen necesidades económicas que atender, pero esto no debe enceguecer su compromiso social y humano con los hijos de sus hermanos dominicanos.

  • La familia

El rol de la familia como institución educadora pertenece a la prehistoria “escrita”. Antes de la escuela está la familia en la mayoría de casos (un niño podría estar en un centro de adopción), por lo que esta representa lo que llamaríamos una institución educadora natural. Esta facultad le da el privilegio y el compromiso de guiar a los individuos a temprana edad por sus primeros conocimientos, los cuales están altamente cargados de valores, más que de otro tipo de habilidades. Estos valores familiares pueden ser determinante para la cosmovisión que podrían desarrollar esos sujetos en un futuro frente a la sociedad.

El entorno familiar es tan importante que la Ley General de Educación (66-97) la señala en su Art. 4: “La familia, primera responsable de la educación de sus hijos, tiene el deber y el derecho de educarlos. Libremente, decidirá el tipo y la forma de educación que desea para sus hijos;”. Esta “responsabilidad” puede ser representativa en la actualidad. Los padres o tutores están tan atareados que suelen descuidar la educación de sus hijos y terminan cediendo esta responsabilidad a un segundo, un tercero o un cualquiera, y si no aparece nadie, que se encarguen los medios: Internet, los videos juegos, la televisión o la radio. Cada vez menos se sabe quién educa a quien, Freire decía, “Nadie educada a Nadie” (<<Pedagogía del oprimido>>,1968, p.50), he aquí la responsabilidad de una buena guíanza que comience desde la familia para obtener calidad en los educandos.

La génesis de la educación infantil puede estar comprometida si las familias no cumplen con su responsabilidad. La familia es un modelo fundamental para la construcción de valores en los hijos, si estos modelos son socialmente favorables, algunos ejemplos de estos serían: que los padres sean lectores, que hayan terminado sus estudios, que tengan tendencia al trabajo, que tengan amistades saludables, que no tengan vicios, etc. Esto les servirá de estímulos positivos para sus hijos y aligerará la carga que tiene el estado para continuar con su educación.

 

  • Los contenidos educativos

Las preguntas a este factor son ¿Qué enseñan en las escuelas? ¿Qué tan actualizados y adecuados son los contenidos educativos? La articulación de los objetivos y los contenidos educativos representa la matriz del conocimiento que se quiere transferir a los sujetos. Si los contenidos no están diseñados de acorde con los objetivos o no se adecuan, tanto al contexto como a los estándares internacionales sobre educación, la calidad educativa puede peligrar silenciosamente.

La revisión periódica de los contenidos y la actualización son desafíos que la educación debe asumir con seriedad, no se puede rezagar a la repetición de los mismos datos que de ayer. La actualización de los contenidos conlleva una serie de procedimientos metodológicos que no tocaremos, de forma general en este artículo, pero cabe destacar que las técnicas de enseñanza también deben ser revisadas para la implementación de recursos novedosos que acompañan algunos contenidos, especialmente aquellos que pertenecen a las ciencias experimentales.

Quizás, no todos los padres suelen hacerse las preguntas que hemos expuesto arriba, pero el Estado debe asumir esta responsabilidad para responder a la población con una educación de calidad. Ya que la República Dominicana ha quedado no ha quedado bien posicionada en los estudios PISA (quedo en el quinto lugar con el puntaje más bajo de 72 países) sobre la educación con relación a la región Latinoamérica y, penosamente, el resto del mundo.

Conclusión

Estos cuatros factores que hemos presentado representan, metafóricamente hablando, las cuatro patas de la mesa que sostienen la educación. Si observamos la educación en su conjunto, notaremos que cuando uno de estos factores no responde a los fines educacionales se crea una incertidumbre en los resultados que se podrían obtener de los alumnos. Por tanto, deben ser fortalecidos y mantenidos para que la educación pueda responder a los desafíos, no solo del presente, sino también del futuro.

Estos cuatros factores operan en conjunto, interactuando en una dinámica por un bien común producir sujetos con formación de calidad. La calidad ha de ser integral en un sistema educativo, lo que significa que no debe ser una expectativa sobre los resultados del alumnado, ha de ser un sistema educativo de calidad y los resultados no serán una preocupación.


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