Familiares de atacantes en España lloran

Familiares de atacantes y miembros de comunidad musulmana

RIPOLL, España
Eran compañeros y amigos de la infancia en una localidad donde todos se conocen. Los vinculaban sus raíces marroquíes y crianza en Ripoll, un lugar antiguo, famoso por su monasterio y callejones con cafeterías y establecimientos de brochetas, al pie de una montaña en Cataluña.
Sin embargo, la policía cree que en fechas reciente, los jóvenes fueron atraídos por un imán y un presunto plan para matar a muchas personas, un extraordinario secreto que 12 personas guardaron celosamente durante meses.
En los últimos días de la presunta célula extremista, el grupo acumuló más de 100 cilindros de gas butano, destruyó una casa en un intento fallido para fabricar bombas, arremetió en una camioneta tipo van por el famoso paseo de Las Ramblas de Barcelona y atacó a turistas, señalaron las autoridades españolas.
El grupo Estado Islámico se atribuyó los ataques que dejaron al menos 14 muertos y decenas de heridos. La policía abatió a balazos a cinco de los 12 integrantes de la célula.
Ahora, retenes policiales rodean Ripoll mientras prosigue la búsqueda de un presunto miembro de la célula que, se cree, sigue prófugo.
Los familiares y amigos en la localidad están desgarrados entre el horror por los trágicos acontecimientos y la pena por los chicos que creían conocer. “No sabemos si llorar por ellos o qué hacer”, señaló Wafa Marsi, quien conocía a los atacantes y acompañaba a sus sollozantes madres mientras se reunían en pequeños grupos en la plaza del pueblo. “Han matado a 13 o 14 personas y herido a unas 100 y no sabemos qué hacer”.
Lo que las familias hicieron finalmente, después de un intenso debate, fue condenar los ataques y algunas sostenían en lo alto carteles que decían “no en nombre”.
Aunque las autoridades identificaron a 12 integrantes de la célula extremista, todavía hay 3 desaparecidos. Se cree que dos murieron el miércoles en una explosión en la casa donde planearon los atentados.


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