Fiscalía pide 30 años para Blas Peralta por asesinato de Mateo Aquino Febrillet

Blas Peralta es el principal acusado de la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Santo Ddomingo Mateo Aquino Febrillet.

La Fiscalía del Distrito Nacional pidió ayer 30 años de prisión para el sindicalista del transporte de carga Blas Peralta, por entender que es el responsable fundamental del asesinato de Mateo Aquino Febrillet, exrector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Mientras que para los demás imputados la Fiscalía solicitó contra Franklin Vanegas y Gerardo Félix Batista una pena de ocho años, con la suspensión condicional de cinco, y para el excoronel Rafael Herrera Peña una condena de cinco años con tres suspendidos bajo ciertas condiciones. La Fiscalía alegó para su pedimento a los coimputados el buen comportamiento en el proceso y por admitir voluntariamente los hechos y pedir perdón a la sociedad y la familia.
Durante la suspensión estos tres coimputados no podrían abandonar el país y deberán realizar 200 horas de trabajo comunitario, según el pedimento de la Fiscalía.
La audiencia, que inició ayer a las 11:00 de la mañana, fue recesada a las 9:40 de la noche, por motivos de cansancio, para continuar hoy a las 10:00 de la mañana.
Posible acuerdo. Este pedimento del Ministerio Público respecto de los coimputados, benévolo para algunos, reforzaría la versión de que la fiscal llegó a un acuerdo con estos, de inculpar a Peralta a cambio de una pena menor.
Tras presentar su última prueba material, el certificado del médico legista sobre la evaluación a las víctimas Rosa Elaine Mañaná y Eduard Montás, se escuchó nuevamente a los coimputados describir cómo Peralta puso fin con la vida de Aquino Febrillet.
En sus conclusiones, la fiscal Yeny Berenice Reynoso sostuvo la calificación de asesinato, alegando los anteriores encontronazos que habían tenido Peralta y Montás.
Sostuvo que en aquella reunión política, programada precisamente para bajar los ánimos por la actitud violenta de Blas Peralta en el marco de la campaña política de 2016, donde incluso se habían pedido perdón, fue el transportista quien volvió a generar tensión.
“Todo había quedado en paz, pero Blas siguió insistiendo por problemas con su dirigente Willy Pérez en Cambita e inició la agresión contra Montás”.
Reynoso negó que Blas Peralta persiguiera a Montás en respuesta a la agresión y aseguró que fue él, estando todo subsanado quien volvió con las agresiones. Sin embargo, la defensa del transportista asegura fue Peralta quien “recibió una galleta de Montás que rodó por el piso”, lo que generó el incidente que concluyó con la muerte del rector.
Con premeditación. La fiscal sustentó su acusación bajo el alegato de que la persecución siempre es premeditada, a lo que los abogados de Peralta respondieron que su defendido fue impulsado por la ira, resultado de la agresión que recibió.
La fiscal Reynoso aseguró que Blas no solo salió a matar a Montás, sino también a todo el que interfiriera en ese objetivo y que entre ellos estaba Aquino Febrillet, su chofer Joel Antonio Soriano, su secretaria Mañaná y su guardaespalda Omar Sosa.
Deplora actitud Policía. La fiscal lamentó que fuera la propia Policía Nacional, un órgano auxiliar del Ministerio Público, que le entregó una pistola a Blas, con el historial que tenía. Volvió a traer el caso en Bonao, donde este suspuestamente mató una persona, pero otro cargó con la responsabilidad.
“Para que a Peralta le otorgaran una pistola como asimilado honorífico de la Policía, no había razones ni en lógica ni en derecho, más que la lamentable corrupción que corroe nuestros órganos auxiliares”, expresó la fiscal.
Pidió al tribunal analizar el comportamiento del imputado en todo el proceso, que incluso intentó sobornar a las víctimas, y al parecer logró su objetivo con una de ellas.
Sobornó? Según Reynoso, Mañaná, la más cercana a Febrillet, nunca se querelló contra Blas, y aunque dijo en el tribunal que era por temor, según la fiscal fue porque Blas Peralta le entregó un millón de pesos para que no lo hiciera.
La Fiscalía en la audiencia anterior prescindió de presentar a Mañaná como testigo. Sin embargo, la defensa de Blas Peralta la solicitó y contra ella se dictó conducencia. Durante el interrogatorio de ayer, la fiscal la amenazó con procesar por perjurio, entendiendo que esta mentía sobre el vehículo que usaba con frecuencia Aquino Febrillet.
El tema fue traído por la defensa de Peralta, el abogado Joaquín Zapata, quien en audiencia anterior dijo que no sabía que Aquino Febrillet iba en ese vehículo, porque usaba un vehículo blanco.
Otra historia. El excoronel, Rafael Herrera Peña, jefe de seguridad de Peralta, dijo que si no se hubiese tomado el día libre, ese 11 de marzo, hoy la historia fuera otra. “El sindicalista a lo mejor fuera el diputado, porque tenía una gran popularidad, reveló el coimputado ante el tribunal.
En una segunda intervención, que usó para rebatir al que fuera su jefe, Herrera dijo que aconsejó a Blas Peralta no ir a esa reunión porque los ánimos estaban muy caldeados. Dijo que no tenía sentido que este sostuviera que le entregó el arma con la que disparó, porque ya había un muerto.
Declaró que dejó de tener vida para dedicarse al trabajo con Blas Peralta.
Los coimputados pidieron protección a la Procuraduría porque temen por su familia.


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