Focos de daños a Santo Domingo

Una de las líneas de acción impres cindibles para colocar al Gran Santo Domingo en condiciones menos perjudiciales al ambiente debe hacer coincidir en primordiales objetivos al Gobierno y a los ayuntamientos de esta parte del territorio nacional que es la de mayor densidad de población y de actividades económicas. Debe incluir sin más demoras el rescate y saneamiento de los mercados públicos y sus entornos, receptores a diario de una gran cantidad de productos agrícolas con todas las secuelas que trae el almacenamiento y manipulación inadecuados. El proyecto Merca Santo Domingo, de alto costo para los contribuyentes, se ha quedado en una fase inicial, despreciado por la mayoría de los mayoristas y detallistas que allí cabrían, prolongándose la existencia de los arrabales que dañan el ornato a mucha escala y ponen en riesgo la salud del consumidor.
La contraparte a sustituir a corto plazo con este apropiado modelo de comercialización lo sigue siendo el llamado Mercado Nuevo de la avenida Duarte, que continúa creciendo hacia toda dirección como foco que expande el caos. El desorden de la informalidad de negocios de subsistencia y la ocupación ilegal de espacios públicos mantienen sumidos en lo inhóspito unos perímetros de la ciudad que avergüenzan y a los que se suman los poblados bordes de los ríos y el vertido de industrias como causas directas de la degradación de las aguas.

La caña sigue siendo dulce

Quién ha dicho que dejó de ser buen negocio producir azúcar de caña en este país? De los inmuebles fabriles y razones sociales han sacado provecho hasta la saciedad muchos políticos aunque a diferencia de la iniciativa privada lo han hecho (y sigue dándoles frutos) para el dispendio de los bienes estatales de ese renglón industrial, colocándolos al servicio del clientelismo y del lucro personal. Todavía exprimen sus ubres territoriales y derechos de arrendamiento. Dos de los más importantes consorcios de este país han tenido en el azúcar una de las zapatas mayores de su diversificación y crecimiento, colosos de exportación y de captación de utilidades. Aun expandiéndose a formidables negocios ajenos a la caña, sus ingenios son eficientes medios de producción que se han modernizado y contribuyen a la redistribución del ingreso.