Francia cierra centenario de muerte de Julio Verne con luces y sombras

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PARÍS (EFE).- El centenario del fallecimiento del genial escritor y visionario Julio Verne (1828-1905) toca a su fin en Francia tras doce meses repletos de actuaciones, exposiciones y publicaciones que el público acogió de manera desigual. Teatro, cine, música, artes plásticas y circenses, filatelia, libros y conferencias son sólo algunos de los “muchos más de cien eventos” inspirados en el novelista y su obra en este “excelente año ‘verniano’”, señaló a EFE el bisnieto del novelista, Jean Verne.

Nantes (oeste), donde nació en 1828, y Amiens (norte), donde vivió desde 1871 y escribió gran parte de su obra, organizaron al alimón las principales manifestaciones en este homenaje al autor de “Miguel Strogoff”.

Con este despliegue de medios se pretendía explorar todas las facetas de un autor popular entre el público más joven, pero no siempre reconocido como un escritor de categoría en su país.

Este año “ha permitido comprobar la profundidad” del autor y “eliminar los estereotipos que pesan sobre su obra”, indicó a EFE Agnes Marcetteau, la directora del Museo Julio Verne, en Nantes.

Estereotipos –escritor menor, ligero y para niños– que no impiden a sus incondicionales desplazarse año tras año “incluso desde Japón” para seguir las huellas de Verne, explicó a EFE la coordinadora del centenario en Nantes, Dominique Coffin.

Paradójicamente, Julio Verne era una persona “solitaria y taciturna” que parecía más “un empleado de una caja de ahorros” que el autor de “20.000 leguas de viaje submarino”, según su bisnieto, cuyo padre trató en vida al novelista.

Con Julio Verne “no era fácil vivir” porque “era aburrido, no quería recibir a gente y tenía un humor muy negro”, afirmó.

Si hoy estuviera vivo, este centenario –que contó incluso con la edición de una colección de sellos consagrada al novelista– “le habría halagado, pero lo habría encontrado excesivo” porque “aunque era muy orgulloso, no tenía la noción de celebridad”, añadió.

Con motivo del homenaje se han reeditado numerosas obras de Verne, sobre todo las menos conocidas, y sus novelas se han vendido mucho más de lo habitual, según Jean Verne, que en febrero donó a la ciudad de Nantes parte del legado del escritor.

Con motivo del centenario de su muerte se dio a conocer una de las facetas desconocidas de Verne –el teatro– y se publicaron veinte textos, casi todos inéditos, en los que un joven Verne aborda temas de moda en la época, como el drama romántico o la comedia burguesa.

“El nombre de Verne va más allá de los libros y evoca el descubrimiento y la aventura”, dijo a EFE el vicepresidente de la asociación “Jules Verne Aventure”, Frédéric Dieudonné, organizador de un festival de cine que este año superó los 30.000 asistentes.

Esta idea de aventura inspiró la iniciativa “Sobre los pasos de Phileas Fogg”, en la que un profesor de la Escuela Superior de Aeronáutica de Montpellier emuló al protagonista de la conocida obra de Verne “La vuelta al mundo en ochenta días”.

Prensa y admiradores del escritor han puesto, sin embargo, dos “peros” a este aniversario.

El primero fue la paradoja de que los dos principales centros dedicados a la figura del novelista (la casa en la que pasó sus últimos años, en Amiens, y el Museo Julio Verne, en Nantes) permanecieran cerrados durante la mayor parte del año.

“Es cierto que se ha quejado bastante gente”, señaló Marcetteau, “pero en los primeros quince días de apertura, el museo Verne recibió 4.000 visitas, ocho veces más que la media”.

Por otra parte, el estreno en París de un espectáculo basado en la obra de Verne “Viaje al Centro de la Tierra” acabó con gran parte de los espectadores abucheando a los actores mientras abandonaban la sala antes del final de la representación.

   La prensa se cebó con el montaje, con titulares como “Viaje al centro del aburrimiento” o “Una vacuidad clamorosa”, y numerosos foros de Internet sobre el escritor se llenaron de mensajes en los que se pedía el reembolso del precio de la entrada.