FRANKENSTEIN 200 años para el ser imperfecto que el cine adoptó con júbilo y tristeza.

Clásico en serie de televisión.

En ese lugar, aún existe un volcán, cuya erupción de 1815, según los entendidos relatan, fue tan explosiva y candente, que incidió en la vida cotidiana de unos intelectuales ingleses muy burgueses y peculiares, que huían del tedio y la lluvia.
Es muy curioso que los datos ecológico de entonces nos recuerden las pesadillas actuales: el efecto de aquella erupción volcánica logró, por ejemplo que en Guatemala nevara y que el año de 1816, fuera huérfano de verano.
En un lugar que se llama Cologny, Suiza , se encuentra la Villa Diodati (*)…
Pues bien, las inclemencias del tiempo y clima obligaron a Lord Bayron, Mary Shelley, Percy Shelley y John Polidori, que era el médico ambulante de Bayron y aguanta bromas del poeta romántico, a encerrarse.
Aburridos por la humedad y el frío, confinados a parir una literatura que haría historia, Lord Gordon Byron propone una tarea de ejercicio literario individual: cada quien tenía que escribir una historia con su final…
Era mayo de 1816: esa noche nublada y desolada nacerían dos leyendas: la de Frankenstein y la desolada pionera de la ola de los Vampiros.
La primera es de Mary Godwin, que luego tomaría el apellido de su marido, Shelley y la segunda historia sería de J. Polidoris.
Grosso modo, la historia anterior es un esquema narrativo obligado, sobre este tema.
MARY SHELLEY: LA EXTRAÑA CONFECCIÓN DE UN MONSTRUO O REMIENDOS HUMANOS EN UNA NOCHE DE NIEBLAS..
Al reto nocturnal narrativo de Lord Byron, aquella noche, hacer la peor historia terrorífica nunca jamás imaginada, Mary Shelley, quien se quejaba de amargas pesadillas recurrentes, respondió con el siguiente título: “Frankenstein o el Moderno Prometeo (**). 500 ejemplares se publicaron el 1ero de enero de 1818.
Hago aquí un parte aguas histórico: en la leyenda tradicional helénica Prometeo roba el fuego, es un Titán, no tengo tiempo ahora para disgregar sobre la obra de Esquilo, Prometeo encadenado, etc. Lo que sí debo aclarar, sin embargo, es que el símil entre Frankenstein y la obra de Esquilo, tiene relación con el tema de la divinidad creadora, el desafío moral en la creación de un ser cuyo destino final fue la soledad y la frustración existencial.
Lo que Mary Shelley escribiera de modo acabado la noche del 17 de junio de 1816, auguraba al cine, que aún era mudo, se debe recordar este dato, un potencial inaudito de material gastable en celuloide y luego en video, por los siglos de los siglos.
EL CONTEXTO INGLÉS DEL NACIMIENTO DE FRANKENSTEIN O LA PERSONALIDAD DE MARY GODWIN, LUEGO SHELLEY…
Pleno siglo 19, auge en Inglaterra de los Románticos de Lord Gordon Bayron, grupo intelectual de alta clase social y con estilo de vida fuera de las convenciones morales de su época.
Mary Shelley con una obra de perfil gótico, catalogada aún como el primer texto de ciencia ficción, buscaba complejidades conceptuales para una sociedad no apta para consumir su producto blasfemo, que ponía en solfa los criterios de la ciencia de entonces.
¿Qué razones previas avalaban su estatura intelectual, en un tiempo en que la ceguera del poder masculino vetaba a las mujeres para pensar, para votar, para ser libres de opinión individual ?…
Algunos consideran que el germen de Frankenstein estaba en las ideas de la madre de Mary (Godwin) Shelley, que se llamaba Mary Wollstonecraft, buscando su panfleto “Una reivindicación de los derechos de las mujeres ” (A vindication of the rights of woman) que data de 1792, encontramos la idea de Ciencia y Criatura, el tema de la inferioridad o el drama , hoy LGTB , de un cuerpo atrapado en una esencia de ser equivocado, todo eso como filosofía, Mary Shelley lo había aprendido con su madre, una filósofa inglesa de mucho prestigio en su tiempo.
En otras palabras, si se analiza bien el origen de este texto inicial para la gran saga del siglo XX de Frankenstein en cine, novelas, variaciones, versiones gráficas en comic, muñequitos, Band Dessiné y Fumetti ( versiones radiales de novelas dramatizadas, series televisivas ) lo que encontraremos no es un simple texto de terror, como ha llegado hasta nuestros días, se trata de un texto que desafía las ideas de su tiempo, las religiosas y las de la ciencia, en su conjunto.
Porque el mito desafía con su existencia ficcional las ideas asentadas en su tiempo.
FRANKENSTEIN: EL DILEMA SOCIETAL DE LA DIFERENCIA, EL RETO A LA UNIFORMIDAD DE LA SOCIEDAD CONSERVADORA…

Cuando descubrimos en el siglo XXI el drama que tiene la sociedad post – moderna con la diferencia, los 200 años de la existencia de Frankenstein, ponen en el tapete una nueva reflexión del fenómeno “monstruoso”, pero a partir del ser que es construido diferente, la incapacidad de la sociedad el siglo 19, para aceptar aquella obra, el escándalo supuesto, al final contribuyó de modo destacado, a su éxito literario, definitivo y mundial.

Sin embargo, desde los páramos de la actualidad, es curioso que sociedades que apenas comenzaban sus aventuras coloniales (Francia en Africa y el Pacífico Sur, Inglaterra colonizaba donde le agarrara la noche), no comprendieran que en aforismo gótico, la obra de Mary Shelley, vía un ser humano hecho de partes humanas zurcidas, enviaba un claro mensaje que justo hasta hoy es un dolor de cabeza para la construcción europea en especial y para el canibalismo USA de nuevo cuño: la diferencia es una exploración de condiciones diversas, y tiene mucho que ver, con la esencia intrínseca de la libertad humana.

En los 200 años de Frankenstein, la obra fundamental de Mary Shelley, que el cine, en su trayecto depredador, tanto ha deformado su contenido crítico original, obliga a repensar, en tiempo y espacio el Quo Vadis de nuestras sociedades contemporáneas… (CFE )
(*): Viene de Giovanni Diodati, primer traductor de la Biblia al idioma italiano. Sus descendientes construyeron esta villa cerca del lago Leman, que luego fuera tan famosa, por aquel encuentro de estos brillantes creadores ingleses.
(**): No sería mal momento, para 200 años luego, leer esta obra, que junto con el Vampiro de John Polidori, son los pioneros de los llamados géneros del terror.
La obra de Polidori fue publicada en 1919.
La versión original del libro de Shelley, Mary, fue encontrada en la Biblioteca de Oxford. Percy Shelley, su marido, hizo las correcciones gramaticales de lugar, al Frankenstein de su esposa.


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