Fuerzas Armadas sigue  “rastreo” de sus miembros

El ministro de las Fuerzas Armadas, almirante Sigfrido Pared Pérez, informó  ayer que  esa institución continúa ubicando a los militares  al servicio de las entidades públicas y de algunos funcionarios para trasladarlos a cuarteles, brigadas, bases aéreas y   unidades navales.

Dijo que aún no sabe  cuántos son los militares que prestan servicios a particulares, por tal motivo  éstos cobrarán en cheques, para que tengan que presentarse y explicar las labores que ejecutan.

Homosexuales.  En otro orden, explicó    que los reglamentos de las Fuerzas Armadas prohíben  que haya homosexuales en ese cuerpo castrense, porque conllevaría un gasto al Estado.

Precisó que solo  los países desarrollados tienen los recursos económicos para habilitar instalaciones acorde con los diferentes sexos.

Explicó que  habilitar galpones diferentes para hombres y mujeres es un gasto adicional “si a eso se le suma que hayan homosexuales eso complicaría aún más la situación”, dijo el ministro.

“Nosotros, como país pobre, tenemos que usar las instalaciones de las Fuerzas Armadas para hombres heterosexuales como lo establece la ley, igual con las mujeres”, expresó.

 Indicó que en la institución puede haber homosexuales y cada cual puede hacer con su vida lo que desea, pero dentro de las instalaciones militares tanto los heterosexuales como los homosexuales no pueden realizar actividades que atenten contra la moral y las buenas costumbres.

En caso de descubrirse que haya un homosexual dentro de la institución se llevará  ante un consejo que evaluará “en qué posición o condición fue sorprendido y  cómo afectó la moral de los demás soldados”.

“De la casa del guardia para afuera pueden vivir su vida”, concluyó.