Génesis 3:19

Eusebio Rivera Almodóvar

El 1ro. de Mayo se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores en homenaje a los Mártires de Chicago que fueron ejecutados en Estados Unidos por luchar a favor de la jornada de 8 horas.
En la segunda mitad del siglo XIX los movimientos sindicales u organizaciones de trabajadores ya entendían plenamente el mensaje “la unión hace la fuerza” y como una demostración de que las instituciones con principios universales tienden a perdurar, todavía algunos sindicatos y partidos de los trabajadores mantienen predominio y hegemonía en grandes naciones incidiendo en su devenir político-social y, en algunos casos, siendo la clase gobernante.
Sin embargo, a nivel mundial y especialmente en Latinoamérica, África y algunas naciones asiáticas, se ha producido un debilitamiento del poder de los trabajadores, porque muchos sindicatos han caído en manos de dirigentes corruptos y/o fácilmente manejables por partidos políticos que compran y venden lealtades provocando un descenso catastrófico en membresía y militancia gremial.
La explotación del hombre por el hombre ha retrotraído el trabajo a una expresión de indignidad y esclavitud y cada quien busca la forma de ganar salarios con el menor esfuerzo y, en el más vergonzoso de los casos, con el sudor ajeno; por eso la máxima bíblica “con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra” ha sido contradicha y se ve desfasada porque hasta El Negrito del Batey cantaba “…el trabajar yo se lo dejo solo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo” y Trespatines le ripostaba al Señor Juez “si eso se lo dijo Dios a Adán, que trabaje Adán porque yo no estaba cuando Dios lo dijo”.