GLP: Un combustible económico y alternativo

Desde que los precios de los combustibles se han disparado, la opción del gas licuado del petróleo (GLP) es una buena elección para ahorrar dinero y como carburante se está imponiendo como una alternativa a la gasolina.
Y es que además de emitir menos contaminantes a la atmósfera, por su menor coste permite un ahorro de entre un 50 y 60% con respecto a los normales combustibles. En la actualidad, se estima que en nuestro país circulen unos 20,000 vehículos propulsados con GLP, en su mayoría autos y guaguas para el servicio público, aunque cada vez son más los vehículos privados alimentados con GLP.
¿Pero qué es el GLP?
El GLP es el combustible alternativo que más se utiliza en el mundo. Su sigla (GLP) es el término común empleado para referirse al “Gas Licuado del Petróleo” utilizado como carburante en automoción. Se trata de una mezcla de butano y propano y se obtiene directamente de yacimientos de gas natural o del petróleo. Al ser sometido a alta presión, este gas pasa de estado gaseoso a líquido, ocupando por ende mucho menos volumen. Además reduce las emisiones contaminantes en un 70/80%.
El GLP se almacena, transporta y distribuye en fase líquida, la comercialización se hace a través de estaciones mediante operaciones de llenado.
El arranque del auto se hace de forma tradicional a gasolina y se pasa al gas cuando el motor alcanza una temperatura de unos 40 grados, a partir de allí se puede circular indistintamente con cualquiera de los dos carburantes, seleccionándolos mediante un conmutador, una operación que se puede realizar tanto con el vehículo parado como en marcha.
En el caso de que uno de los dos combustibles se agote, el motor pasaría a alimentarse del otro carburante previo aviso de un indicador.
En nuestro país la demanda de vehículos con GLP está aumentando de forma importante. Todavía no es el sustituto de los autos de gasolina, pero sí es una alternativa muy rentable.


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