Grupo SIN cancela a Zapete y a Edith Febles

Grupo SIN cancela a Zapete y a  Edith Febles

Los periodistas Marino Zapete y Edith Febles fueron despedidos del programa El Despertador que produce el Grupo Servicios Informativos Nacionales (SIN), según anunciaron ayer al inicio de la transmisión por Color Visión, canal 9. Zapete dijo entre sus comentarios “nos venció el poder”.

No obstante, no revelaron de forma concreta las razones del despido.
Anunciaron al inicio de la transmisión que fueron despedidos el viernes pasado, con efecto este viernes. Llevaban cerca de siete años en ese programa y se caracterizaban por un periodismo crítico. Zapete aseguró que tiene 30 años de ejercicio de un

periodismo “comprometido, honesto, libre, al servicio del interés colectivo”… que no encaja aquí (en SIN)”.

“Amamos esta carrera y no hacemos periodismo si va contra lo que pensamos de él. No hay duda de que en estos tiempos, el periodismo parece ya no ser un instrumento para informar y para ayudar y contribuir a que la gente conozca la verdad. Ya ese periodismo no encaja en lo que el mercado compra”.

Un deber sagrado. Zapete agregó que el mercado tiene hoy unos parámetros que quiere comprar, lo que de alguna manera no implica un compromiso, lo que no implica ese deber que tiene el periodista sagrado de informar la verdad, choque con quien sea; a ese público.

Dijo que ese periodismo es poco atractivo, y que no están dispuestos a hacer otro diferente.

Afirmó que el periodismo es un oficio sagrado y citó la expresión del papa Juan Pablo II de que los medios se convertían en una especie de tienda, donde los trajes se vendían del color que el poder quería.

“El periodismo y el poder nunca podrán andar de la mano; ni el poder económico, ni el poder político. Porque, sencillamente, el poder económico y el poder político no representan nunca los intereses de la mayoría, sino los intereses de una minoría”, expresó.

Zapete también citó a la periodista española Rosa María Artal, quien afirmó: “muchos medios, empresas y periodistas se han convertido en instrumentos para endulzar la estafa, para ayudar a que el pueblo se la tragara dulcemente”. “Yo nunca haré eso”.

Esas gavetas. De su lado, Febles planteó que como cualquier empresa, SIN tiene derecho a prescindir de un empleado.

Consideró que su paso por El Despertador fue una invaluable experiencia y una ocasión maravillosa, pero que las circunstancias de SIN no coinciden con las suyas y las de Zapete.

Indicó que han trabajado con total libertad y transparencia, basados sobre un ejercicio libre, lo que en estos días es casi un premio.

Sostuvo que otros periodistas, en el mismo espacio, se hubieran “hecho millonarios vendiendo la palabra o engavetando silencios, porque los silencios también se engavetan”.

Grupo desmiente. SIN negó que la salida de los periodistas fuera por presiones del poder político, como insinuara Zapete, sino por razones económicas y de reenfoque, “que en nada cambiará su actual amplitud y libertad editorial”.

El presidente de la empresa, Fernando Hasbún, afirmó que SIN no ha recibido ni acepta presiones ni condicionamientos de ninguna índole, provengan del sector oficial o privado, porque sería traicionar su invariable compromiso de informar al país y los ciudadanos, de todos los temas de interés general.

“Los primeros que saben eso y que pueden dar testimonio al respecto son esos destacados comunicadores, ya que como ellos admiten, nunca se les trazó pautas ni se les puso obstáculos de ningún género para que ejercieran un periodismo de opinión absolutamente libre e independiente como a ellos les caracteriza y que la gente valora y aprecia”, expresó en un documento.

Hasbún recordó que el replanteamiento de productos y servicios es común en las empresas privadas, cuando los resultados financieros no están acordes con las expectativas y se demandan costos razonables.

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