Guacanagarixes de estos tiempos

En República Dominicana se incurrió en el pasado reciente en contrataciones con firmas extranjeras de lesivos resultados. En la infortunada enumeración figuran las concesiones complacientes para construir y/o mantener autopistas, con la penosa secuela de que después el Estado ha tenido que pagar por ellas, ante la improductividad de los peajes, mucho más de lo que costaron. Deshacerse pura y simple, y a mucha brega por cierto, de compromisos leoninos no puede ser suficiente. Aquellos que desde el Poder metieron al país en esos enredos pudieron haber cometido, al menos, actos de negligencia o de violación de normas y procedimientos obligatorios para la protección de los intereses del Estado.

Otras decisiones que obligaron al país (de pobre ingreso y culto al endeudamiento) a verter dinero inmerecido a cuentas de firmas extranjeras han ido pasando a la historia sin consecuencias penales ni disciplinarias ni de condena moral en nombre de la República. Ahí están el escándalo energético de la Hydro Quebec y asociados, la relación ilegal y frustratoria con la Sun Land, el primer contrato de entrega de riquezas en oro a Barry Gold, el favoritismo para el manejo de Duquesa. En conjunto ocasionaron graves perjuicios a las arcas nacionales, hiriendo el orgullo de los dominicanos que se respetan y que se sintieron tratados como indios que cambiaban oro por espejitos.

Felicitaciones a Juan Bolívar Díaz

Sus cincuenta años de vida profesional a través de una diversidad de la comunicación son motivos de orgullo para él y de satisfacción de la sociedad que lo ha visto ejercer unperiodismo responsable. Juan Bolívar Díaz, combativo con las ideas y combatido desde litorales de injusta adversidad, mereció el Premio Nacional de Periodismo. Al comenzar su carrera estuvo en la mira de un vil atentado sin efectos en su persona.
Nada de ello le ha restado firmeza ni profundidad al auspiciar o asumir directamente, la búsqueda de verdades y conclusiones mediante análisis periodísticos y entrevistas por  Teleantillas  a invitados conectados al acontecer nacional. Miembro distinguido de la familia de Comunicaciones Corripio, su ejemplo de profesionalidad y de preocupación por la colectividad está ahí. Te decimos Gracias, Juan Bolívar.


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