Hacer más lo que se ha hecho poco

Con la crisis que nos arropa es difícil aceptar que el Gobierno del presidente Medina no es más de lo mismo. Sin embargo, recientemente algunos acontecimientos parecen ir marcando alguna diferencia. Comencemos por el Metro: Esa obra, vista como una megalomanía del ex presidente Fernández o un mega-proyecto para convertir en mega-millonarios a algunos amigos, es un patrimonio del pueblo que debe preservarse. Subsidiarlo es una sangría al presupuesto nacional, pero los que lo utilizan son dominicanos con derecho a transportarse en forma rápida, segura y decente.

Sigamos con los aportes directos a grupos cooperativos y comunitarios, con visitas sorpresas y compromisos cara a cara para impulsar la agricultura y las microempresas, sin afanes politiqueros de campaña. Continuemos con la reconsideración de medidas impopulares y terminemos con las recientes investigaciones, detenciones y encarcelamiento a funcionarios y políticos sin importar militancia o rango, sin que “desde arriba” se interpongan para modificar el curso de los procesos.

Eso no es “hacer lo que nunca se ha hecho”, primero, porque ya antes se habían suspendido asignaciones presupuestarias para obras del Estado y lo del Metro no es nuevo; segundo, el presidente Medina no inventó las visitas comunitarias sorpresas fuera de campaña electoral; tercero, anteriormente otros gobiernos revocaron medidas impopulares y cuarto, no es una novedad que se investigue y juzgue a funcionarios, legisladores y políticos delincuentes.

Lo verdaderamente diferente es que todo eso se está haciendo estableciendo prioridades (como en lo del Metro) y con mucho más frecuencia que antes y parecería que la consigna que encaja es: “Hacer más lo que se ha hecho pocas veces”. Cero retórica, más acción.