Hallan “gran número” de niños enterrados en una fosa de un convento irlandés

Dublín. La comisión que investiga en Irlanda las casas de acogida dirigidas por órdenes religiosas católicas en el siglo XX informó hoy de que ha descubierto un “gran número” de esqueletos humanos en cámaras subterráneas de un centro de monjas en la localidad de Tuam, al oeste del país.

Al presentar hoy algunas de sus conclusiones, la llamada “Comisión sobre Madres y Bebés” se declaró “conmocionada” por el hallazgo de “un gran número de restos humanos” en, al menos, diecisiete de las veinte cámaras subterráneas excavadas por los expertos forenses en las últimas semanas.

“Entre los restos hay un número de individuos de edades comprendidas entre las 35 semanas de gestación y los dos y tres años”, explicó su portavoz respecto al centro de Tuam, en funcionamiento como casa de acogida para madres solteras entre 1925 y 1961.

El Gobierno de Dublín estableció la comisión en 2014 para aclarar este asunto, después de que se denunciara la posible existencia de 800 esqueletos de niños en una fosa cercana a un centro religioso de las Hermanas del Buen Socorro.

En concreto, sus pesquisas tratan de arrojar luz sobre los altos índices de mortalidad infantil registrados en esas instituciones durante el pasado siglo, las prácticas de enterramientos de los fallecidos, sus políticas de adopciones y ciertos programas de vacunación experimental.

El Gobierno ha estimado que unas 35.000 madres solteras pasaron por alguno de los diez centros de acogida gestionados por órdenes de hermanas católicas desde la creación del Estado irlandés en 1922 y los años sesenta.

En 2013, otra investigación oficial reveló el comportamiento de las monjas católicas en las llamadas “Lavanderías de la Madgalena”, donde entre 1922 y 1996 miles de internas trabajaron en un régimen de semiesclavitud y abusos.