Hay mayor confusión en la frontera de EEUU- México

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La implementación de las directrices de inmigración en la frontera de Estados Unidos con México entró en un caos más profundo con la decisión del presidente Donald Trump de revertir una política que separa a niños migrantes de sus padres, creando incertidumbre tanto para familias como para agencias federales a cargo de detenerlas y procesarlas.
Un alto funcionario del gobierno dijo que unos 500 de los más de 2,300 niños separados de sus familias han sido reunidas desde mayo. No estaba claro cuántos niños estaban detenidos con sus familias.
Las agencias federales estaban trabajando para instalar un proceso centralizado de reunificación para los niños que quedan separados y sus familias en un centro de detención cerca de la frontera en Texas, dijo el funcionario. Hubo además indicios de que el gobierno federal estaba aflojando, por ahora, su política de “cero tolerancia”.
La oficina del defensor público federal para la región que cubre causas desde El Paso hasta San Antonio dijo ayer que la oficina del secretario de Justicia desestimaría causas en las que padres fueron acusados de entrar ilegalmente o reingresar ilegalmente al país y subsiguientemente separados de sus hijos.
“En adelante, no presentarán cargos criminales contra un padre o padres que entran ilegalmente a Estados Unidos si tienen a sus hijos con ellos”, escribió Maureen Scott Franco, defensora pública federal.
En la ciudad fronteriza McAllen, fiscales federales no presentaron cargos contra 17 inmigrantes. Un fiscal dijo “no se va a buscar enjuiciamiento” a la luz de la orden ejecutiva de Trump de poner fin a la práctica de separar a las familias.
Resta importancia
El mandatario intentó sembrar dudas ayer sobre las desgarradoras anécdotas de niños migrantes separados de sus familias en la frontera, restando importancia a “las falsas historias de tristeza y dolor” y afirmando que las verdaderas víctimas de la crisis inmigratoria del país son estadounidenses asesinados por aquellos que cruzan la frontera sin autorización.
Bombardeado por críticas que dicen que la separación de familias migrantes es un momento de vergüenza para el país, Trump respondió con ataques, a veces manipulando información, pero enfatizando el dolor de familias del otro lado de la ecuación. “Ya escuchaste el otro lado, nunca has escuchado éste”, dijo Trump, junto a una docena de lo que llama “familias ángel”, que perdieron a seres queridos a manos de gente que ingresó sin autorización al país.