Hay que sembrar desde la escuela

La alta tasa de violencia intrafamiliar que tenemos, con su desgarradora secuela de feminicidios, es un indicador de que los responsables de trazar las políticas públicas necesarias para contrarrestar estos males sociales se han apoyado en enfoques que soslayan aspectos fundamentales de las causas. La primera falla ha sido no tomar en cuenta la escuela como laboratorio idóneo para dar seguimiento a la situación de convivencia que predomina en los hogares de los estudiantes y detectar indicios de deterioro potencialmente peligroso.
Muchos estudiantes son testigos de situaciones e incidentes protagonizados por sus padres en el seno familiar. Si profesionales al servicio de las escuelas pudieran obtener testimonios acerca de relaciones gravemente deterioradas o matizadas por violencia verbal o física, posiblemente se podría actuar de manera preventiva para que especialistas lleven a esos hogares la orientación necesaria para prevenir desenlaces fatales.
En el primer semestre de este año 43 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Es obvio que estamos ante un desbordamiento de violencia de género que la autoridad no ha podido prevenir. Tal vez la escuela pueda resultar un buen punto para recoger testimonios sobre deterioro familiar potencialmente peligroso que ayuden a adoptar medidas preventivas.

Magnanimidad bajo sospecha

El Gobierno de Venezuela, que en el ejercicio de su estilo dictatorial no anda haciendo concesiones, ha excarcelado al líder opositor Lepoldo López quien en lo adelante deberá guardar arresto domiciliario. Esta medida de aparente magnanimidad hay que tomarla con las debidas reservas, por provenir de un régimen que ha sido capaz de articular una fuerza de encapuchados que ya agredió a parlamentarios y ha cometido otros abusos. El gesto no alienta expectativas de cambio significativo en la crisis política que vive Venezuela.
La familia interamericana debe mantenerse vigilante y fortalecer su reclamo de que Venzuela retorne a la democracia. Es preciso exigir que otros líderes opositores bajo injusta prisión sean puestos en libertad y que la institucionalidad retome las riendas de esa nación suramericana.


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