Hay tela por donde cortar en gasto tributario

Ramón Nuñez Ramírez

Un país con una estructura fiscal donde la presión tributaria meta para el presupuesto de 2019 es de 14.8% del PIB (la más baja de la región después de Guatemala), con un gasto total de 17.7% del PIB (gracias a un déficit equivalente al 1.7% del PIB), con muchas limitaciones y necesidades perentorias para diferentes sectores; es insostenible mantener un gasto tributario de RD$220,867.8 millones equivalente al 5.11% del PIB.
El gasto tributario es definido en la Ley de Presupuesto y en el propio proyecto de presupuesto como: “El monto de ingresos que el fisco deja de percibir al otorgar un tratamiento preferencial que se aparta del definido en el sistema tributario de referencia, con el objetivo de beneficiar determinadas actividades, sectores, zonas o contribuyentes. El gasto tributario se hace efectivo regularmente a través de exenciones, deducciones, créditos o pagos diferidos”.
La Ley de Presupuesto (No 423-06)establece que el Ministerio de Hacienda debe presentar, conjuntamente con el Presupuesto General del Estado, una estimación de los gastos tributarios, el cual es preparado por una comisión interinstitucional coordinada por la Dirección General de Política y Legislación Tributaria e integrada por las oficinas recaudadoras(DGA y DGII) y el Ministerio de Economía.
Existen exenciones para una serie de leyes tributarias, como el impuesto sobre la renta, impuestos a las importaciones, al patrimonio, ITBIS, selectivo al consumo y a los hidrocarburos y hay exenciones tributarias a sectores como las zonas francas, turismo, frontera, fuentes renovables de energía, competitividad industrial, cadena textil y calzados etc.
Los gastos tributarios como proporción del PIB han disminuido y mientras en 2014 ascendieron RD$181,455 millones (6.6% del PIB), para 2015 el gasto tributario ascendió a RD$201,388 millones(6.7% del PIB), para 2016 el gasto tributario fue de RD$218,158.0 millones(6.6% del PIB), para 2017 en RD$221,764.4 millones, equivalente al 6,23% del PIB, mientras el proyecto de presupuesto para 2018 contemplaba inicialmente un monto de RD$234,599.6 millones( 6.5.% del PIB); revisado se redujo a RD$202,409.7 millones, equivalente al 5.12% del PIB.
¿Cómo se distribuyen esos gastos tributarios para 2019?
Las exenciones al ITBIS ocupan el primer lugar con 2.7% del PIB y 52.3% de los gastos tributarios, las exenciones al patrimonio representan el 0.8% del PIB y el 15.0% del gasto tributario, el selectivo a los hidrocarburos 0.6% del PIB y 12.4%, las exenciones al arancel 0.2% del PIB y 4.4%, el impuesto sobre la renta 0.7% del PIB y 13%, otros selectivos al consumo 0.1% del PIB y 2.7% del gasto tributario.
¿Cuánto de esos gastos tributarios realmente benefician la actividad económica?
Justamente por eso, desde el segundo acuerdo stand-by con el FMI en 2006, se planteaba la necesidad de “racionalizar las exenciones fiscales basada en los análisis costo-beneficio que realice la nueva unidad creada para este propósito en el Ministerio de Hacienda” y aun se mantiene ese enunciado en el proyecto de presupuesto para 2019.

En la Estrategia Nacional de Desarrollo el Gobierno se compromete a llevar a cabo un pacto fiscal en un plazo no mayor a tres años en el cual, entre otras medidas, “se consolide en un Título del Código Tributario los regímenes de incentivos, a los fines establecer una política coherente y sostenible de incentivos y fomento a las actividades productivas que contribuya a fortalecer los eslabonamientos intersectoriales y el desarrollo territorial, fomentar la innovación y la competitividad sistémica, generar empleo decente y atraer inversión hacia actividades que aporten un mayor escalamiento en la cadena de valor”

Cuando llegue la hora de elaborar una reforma fiscal integral, sea dentro del marco de un pacto fiscal o sin él, definitivamente el gasto tributario, por su peso en la reducción de las recaudaciones, deberá ameritar esa evaluación beneficio/costo, para determinar cuáles deben eliminarse y cuales mantenerse.