Héctor Valdez Albizu, eficiencia y logros

Ubi Rivas.

En la singladura de 17 años en el desempeño de Gobernador del Banco Central, quizás el palmarés que más reputa la eficiencia de Héctor Valdez Albizu es que nunca los organismos financieros internacionales que vigilan el comportamiento de la economía dominicana han cuestionado sus informes, inclusive los pronósticos del curso nervioso de los índices que vierte.
En el último de éstos, Valdez Albizu edifica al país y a los agentes económicos que siempre le gardean pegado, cancerberos insomnes de su accionar como rector de la economía dominicana, más que para identificar sus certeras precisiones, en la quimera de birlar la bola en un donqueo, precisando que la inflación acumulada de 2017 escaló un 4.2%, déficit cuenta corriente -02%, el más raquítico en las últimas trece postas anuales, mientras las Reservas Internacionales Brutas treparon máximos históricos de US$6,780.8 mm, cuando en agosto 2004 heredó un manicomio monetario.
Los ingresos de divisas reportaron US$26,780 mm, o US$2,553.3 mm adicionales; por Turismo repuntaron al 6.8%, reportando US$7, 177.5 mm, mientras el comportamiento de las remesas representaron US$5,911.8 mm, un 12.4% superior a 2016.
La Inversión Extranjera fue de US$3,570.0 mm, un incremento de 48.3% que, junto al Turismo, denota confianza en la estabilidad política y el crecimiento en racimos de la economía, un atractivo vertebral para las inversiones.
La desocupación redujo de 7.1% a 5.5%, generando 120,237 plazas en 2017, mientras los préstamos subieron RD$55,500 mm en los cinco meses posteriores a las providencias monetarias gestadas por Valdez Albizu.
Pero sobre todos estos guarismos, que es posible que no sean records, pero sí innegables averajes, resalatan las referencias de la estabilidad cambiaria en 17 años por debajo del 50xl el billete verde, y un PIB del 4.6%. en 20l7.
Caminamos, Sancho, perdón, caminamos, Héctor Valdez Albizu.