Hillary y República Dominicana

Lo que ocurre en el país más poderoso del mundo -aquí en el vecindario- es importante para RD; globalización más o globalización menos. La historia así lo demuestra: Desde inicios del siglo XX con la intervención del país, hubo de parte de los Estados Unidos un legado en infraestructura, por ejemplo, los trazados de caminos y carreteras; en el aspecto legal, el sistema Torrens de propiedad, en el cultural, nuestra afición al béisbol; o durante la Guerra Fría, acuerdos y marcos comerciales, como la cuota azucarera (1966-1978) o la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (1983), y más reciente el DR-CAFTA (2007). EEUU se encuentra ahora en una contienda electoral; vale la pena que le hagamos seguimiento a las elecciones de ese país.
Es razonable prever que la candidata por el Partido Demócrata, Hillary Clinton, resultará triunfadora en noviembre. Resulta necesario que valoremos el conocimiento que tiene la candidata presidencial sobre nuestro país y la comunidad dominicana en los EE. UU., y aprovechemos el poder electoral que tienen los inmigrantes dominicanos en estados claves, como Florida y Nueva York, para activamente tratar de tener interlocutores en su eventual gobierno. Lo haremos posible siguiendo atentamente su discurso y propuestas de campaña, al mismo tiempo que desarrollemos estrategias internas y de relaciones exteriores para aprovechar aspectos positivos y minimizar los negativos de sus próximas políticas. En ese sentido, hay al menos tres temas de vital importancia para nosotros: El primero, el RD-Cafta; el segundo, las tensas relaciones con el estado haitiano y la innegable influencia que tiene en ese tema el lobby afro-americano y, el tercero, las políticas migratorias y sus derivados. En los tres temas, la candidata presidencial tiene ya ideas firmes.
En materia de libre comercio, la retórica electoral es adversa a los acuerdos. Hillary promete a los trabajadores norteamericanos endurecer los controles de cumplimiento con los países con los que EE. UU. tiene comercio, eso puede tener implicaciones concretas para RD en las áreas fitosanitarias, calidad de los productos, denominación de origen, temas impositivos y derechos laborales.
En cuanto al tema haitiano, son conocidas las relaciones que los Clinton tienen con ese país. Además, nos quejamos de la visión que tienen los influyentes lobistas afro-americanos sobre nuestro país y la delicada situación creada por la sentencia del Tribunal Constitucional. Valdría mucho la pena que pensemos con ecuanimidad e inteligencia las estrategias que estaremos siguiendo ante el triunfo de Hillary. En mi opinión, hay más oportunidades de las que los sectores nacionalistas quieren admitir; solo debemos aprovecharlas.
Finalmente, el tema migratorio en sí. La importancia es vital. Sólo en la ciudad de Nueva York es probable que haya más dominicanos -legales e ilegales- que en Santiago de los Caballeros. Los dominicanos ausentes son una fuente no sólo de remesas, sino también de turismo. Al tiempo, temas como los repatriados, o la implementación del FATCA y su particular impacto para los dominicanos de doble nacionalidad son parte de una agenda que, sin dudas, es mejor empezar a trabajarla con la actual candidata… antes de que ya sea presidente electa.


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