Hípica Por Dentro. Tragedia del jockey Fred Archer

Luis Márquez

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El jockey Arfred Archer, tenía un hermano de nombre William que perdió la vida en un accidente hípico en Cheltenham, en 1881. A esta pena se unió otra mayor tres años después con el deceso de su esposa. Pero no se detuvieron en ese punto las dificultades. El coloso del sillín tenía tendencia a engordar, no obstante que se sujetaba a dietas draconianas para mantenerse en peso. Era un esclavo de la báscula y su batalla contra ella era constante. Pero la báscula, la gran tirana de muchos pequeños atletas de la pista, no cedía, le ganaba terreno sin contemplaciones. El jinete montaba los mejores caballos, y era el mejor pagado de todos. Trabajaba duro, sin permitirse instante de expansión y desquites ante un mantel bien servido. Archer era un Hércules en miniatura, para desempeñar su profesión.


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