Hípica Por Dentro. “EL PRESTIGIO DEL CABALLO ESPAÑOL”

Luis Márquez

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Por tales motivos el ingreso de reproductores de las procedencia mencionadas –en trabajos anteriores- fue limitada durantes muchos años, y su aporte a la cría no siempre fue positivo, pues estaba supeditada a numerosos factores adverso, entre los que se pueden mencionarse las enorme distancias recorridas, la diversidad de clima que ellos implicaba, y la difícil adaptación en ambientes que poco o nada tenían de común con los de su origen.Al margen de lo expuesto las perspectivas de éxitos distaban de estar aseguradas, pues en la búsqueda y adquisición de reproductores árabes, berberiscos y turcos, no siempre predominaban factores controlables, lo que asignaba particular gravitación al azar. Innumerables hechos históricos, algunos de ellos en el capitulo siguiente, ratifican los conceptos precedentes. Lo cierto es que la fantasía originaba en crónicas más o menos veraces y los efectos de una emulación crecientes entre lo mismo criadores, incidieron fundamentalmente en lo que finalmente constituyó notable éxito y contribuyó decisivamente a la formación de la raza del caballo pura sangre.