¡Horror! Encuentran cuatro cadáveres; tres son menores

Los cadáveres fueron encontrados en avanzado estado de deterioro

Cuatro cadáveres fueron encontrados ayer en avanzado estado de descomposición, en la parte atrás de la calle Antonio Álvarez del kilómetro 8 de la Carretera Sánchez, en el barrio Enriquillo de la Capital.
Se trata de Reina Isabel González, de 32 años, y quien junto a sus hijos de 6, 11 y 13 años, fue asesinada presuntamente por Víctor Alexander Portalatín.
Los cuerpos llevaban tres días en el lugar, y fueron descubiertos por el mal olor y los insectos que salían de la casa, ubicada en un segundo nivel.
Según testigos, el niño apareció ahorcado en el tubo del closet, mientras sus dos hermanas estaban desnudas y tiradas por el suelo boca abajo, rodeadas de abundante sangre. Los tres estaban en la misma habitación, y se presume que dormían cuando sucedió la tragedia.
La madre también estaba acostada, pero en otro aposento, y presentaba heridas de arma blanca, según la legista actuante en el caso.
Testimonios. Vecinos cercanos dijeron que la familia tenía unos 15 días viviendo allí, y que el hombre llegaba, aparcaba su motocicleta y no hablaba con nadie.
Asimismo, apuntan que el presunto homicida usaba aretes, pulseras con puyas, botas negras y gabán del mismo color, además de lentes de contacto.
También declaran que el acusado llevó a los niños el lunes a la escuela pública de Honduras, donde estudiaban.
Se sabe que Portorreal dejó de trabajar el sábado en un taller de motocicletas Harley Davidson, sito en la avenida Italia con Independencia. Allí duró ocho años laborando como mecánico.
Amigos y clientes lo describen como taciturno y muy reservado con su vida personal, tranquilo y muy laborioso.
Cierta vez, uno de sus compañeros laborales tenía problemas familiares y estaba altamente desesperado. “A las mujeres no se les pone la mano”, le aconsejó Portorreal.
Su madre llegó al lugar trágico y fue abordada por agentes policiales. La mujer vende empanadas en el kilómetro 8 y medio de la referida carretera, donde su hijo iba siempre a comer.
Cadáveres. González fue la última en ser hallada; estaba en otra habitación. Encontrado su cadáver, circuló la versión de que era venezolana y estaba embarazada. Esos datos, empero, no han sido confirmados.
La legista afirmó que la versión definitiva de los hechos saldrá de la necropsia.
La Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) tardó cuatro horas en analizar la escena, recoger evidencias y los cadáveres, que fueron introducidos en fundas negras, envueltos en una sábana amarilla y trasladados al Inacif. Los agentes tuvieron que usar mascarillas por el fuerte olor que despedían los cuerpos.


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