Hoy se conmemora el 174 aniversario de la Batalla del 30 de marzo en Santiago

Pintura alegórica a la Batalla del 30 de Marzo. Fuente externa.
Pintura alegórica a la Batalla del 30 de Marzo. Fuente externa.

Hoy en el país, especialmente en Santiago se rinde tributo a la hazaña libertadora del 30 de marzo que fue protagonizada principalmente por José María Imbert, Fernando Valerio López, Achilles Michell, Pedro Eugenio Pelletier, Román Franco Bidó, José María López, Ángel Reyes , entre otros.

La batalla del 30 de marzo marca la consolidación de la Independencia Nacional proclamada 28 días antes, que también salió airosa de otra gran ofensiva militar emprendida por el ejército haitiano el 19 de marzo en Azua.

Además de afianzar el proyecto independentista, la batalla de Santiago fue un gran ejemplo de lo que es capaz de realizar un pueblo cuando hala la cuerda en la misma dirección, pues esa resonante victoria se logró gracias a la participación o colaboración de los distintos sectores de la entonces sociedad dominicana.

Así sucedieron los hecho según los historiadores. El 27 de marzo de 1844, el general y comandante de operaciones en Santiago, José María Imbert, fue llamado por la Junta de Gobierno dominicano con el propósito de que organizara el contrataque a los haitianos.

Por ello, se atrincheró en compañía de los oficiales Fernando Valerio, Achille Michel, Ramón Franco Bidó, Pedro Eugenio Pelletier, Ángel Reyes, José Nicolás Gómez, Lorenzo Mieses, Dionisio Mieses, Toribio Ramírez, Marcos Trinidad López, entre otros.

El 29 de marzo, al atardecer, el general haitiano Jean-Louis Pierrot dividió sus tropas y se acercó a la ciudad de Santiago con más de 2,000 soldados en cada columna. Tras cruzar el río Yaque, las tropas invasoras se atrincheraron en Gurabito.

Al día siguiente, el 30 de marzo 1844, los haitianos atacaron y fueron embestidos por el general en el fuerte “Dios, Patria y Libertad” frente a la sabana de Santiago de los Caballeros. Los haitianos contraatacaron y fueron rechazados por la artillería dominicana y la fusilería de Fernando Valerio López. El ejército haitiano lanzó un ataque desesperado y fue vencido con los cañones del fuerte y la infantería de Valerio López.

El ejército de Pierrot se vio entonces obligado a retroceder, dándole la victoria al ejército dominicano, liderado por José María Imbert.