“Huellas poéticas de la francofonía” Colectiva de grabados y litografías

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Con la colectiva “Huellas de la Francofonía” la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) celebra “la Francofonía” desde un concepto de imagen entre la palabra y el trazo, a manera de un diálogo entre la escritura y el dibujo.
En este mes de marzo del año 2018 continuamos con nuestro compromiso visual con la Universidad Primada de América, y vamos más lejos, pues contamos con un trabajo que nace y se difunde desde el taller de grabados de dicha alta Casa de Estudios, dirigido por el maestro Durán, en quien nos apoyamos en los aspectos del oficio y el arte del grabado, junto Arelys Subero, directora de la Escuela de Artes de la citada universidad.
La curaduría parte primero de un trabajo investigativo de autores de lengua francesa, y de dominicanos traducidos al francés, que en una primera etapa nos acercan a los artistas que como la ficción, llevan un mundo en sus obras, sostenidos por la palabra.
Las frases las hemos seleccionado de la amplia literatura francófona cuyas imágenes hemos engranjado desde hace varias décadas como una maravillosa sinfonía que dejó una resonancia de intensa conexión poética.
Esta tradición de la relación entre la línea dibujística y la palabra llevada a verso o a prosa, viene de lejos en la historia de la lengua francesa, pues, desde los siglos XVII y XVIII, las grandes obras literarias se enriquecían en los talleres de los maestros del grabado.
Gracias a la conexión e inspiración de las vanguardias del siglo XX, el grabado es un recurso aplicado por todos los artistas, tanto de los movimientos cubistas como surrealistas.
La historia del arte evidencia los grabados de Picasso, de Dalí y de Magritte, quienes acudieron a la técnica del estampado para exhibir obras literarias mayores como la Divina Comedia de Dante, los versos de Apollinaire, de Rimbaud y de Baudelaire.
Los artistas participantes Amable Sterling, Elsa Nuñez, Manuel Montilla, Elvis Avilés, Iris Pérez, Marcia Guerrero, Mirna Ledesma, Miki Vicioso, Leonardo Durán, Rafael Peralta, Alejandro Carrasco, José Sejo, y desde la ciudad de New York: Pepe Coronado, Ezequiel Taveras, Lunada Lozano y Mildor Chevalier, han seleccionado las palabras y las frases que les sugieren una visión plástica. Hablamos de sugestión porque no se trata de ilustrar, pero sí de compenetrarse con la poética del o de la escritora, para entonces liberarla en el trazo y rendir homenaje a la ficción, con la fuerza de un imaginario propio e independiente…
Esto ha sido logrado y llevado, en gran parte por un diálogo establecido desde los mundos literarios francófonos, con frases de una gran diversidad de autores oriundos de Francia, Haití, Senegal, Martinica, Guadalupe, Luisiana, y con una presencia de autores dominicanos traducidos al francés, porque República Dominicana es un país miembro asociado a la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), desde el 22 de octubre del año 2010, cuando fuimos aceptado en la Cumbre anual celebrada en Montreaux, Suiza.
El conjunto de los artistas ha compartido durante dos meses un proceso evolutivo de investigación de diversas opciones visuales que impusieron a sus dibujos, surcando en la piedra o en el linóleo las huellas que permiten evidenciar las facturas propias, para en un futuro editar imágenes que serán pertenecientes al libro “Dejando huellas en la memoria colectiva de la Francofonía” llevada al imaginario de la dominicanidad.
Este es el reto editorial creativo de las celebraciones de la Francofonía del presente año 2018, con la satisfacción de integrar un grupo de artistas dominicanos y caribeños, además de dominicanos residentes en New York, que participan en esta colección como un puente de creadores pertenecientes a la diáspora artística de la Gran Manzana, y que mantienen sus discursos visuales a través de un diálogo permanente con la isla. Este enlace establecido es el significado de la comunicación y del apoyo en el trabajo artístico entre comunidad y diáspora, valores promovidos por todos los países francófonos que con y a través del intercambio de talleres engrandecen la creatividad de las artes plásticas y visuales.
Por otra parte, consideramos interesante destacar que el taller que dirige el artista Pepe Coronado en New York ha sido para quien suscribe una extraordinaria oportunidad de visitar a los y las artistas de la diáspora, con el propósito logrado de llevar una curaduría lo más cercana posible de las obras en sus contextos.

Señalamos también la muy importante colaboración del artista Miki Vicioso, quien apoyó a los artistas que han aceptado la opción por experimentar y trabajar con la litografía.

Con esta exhibición creada bajo el concepto del diálogo estético y ético de la línea y de la palabra, se observa también una experiencia de trabajo colectivo entre tres generaciones participantes, gracias a la presencia de artistas de un gran abanico que participan con amplia motivación y entusiasmo acompañando con dedicación a los más jóvenes, con espíritu de colaboración y sabiduría, que viene a ser un gran gesto.
Con esta práctica y ejemplo, se abre una gran puerta en esta primera etapa, para ir integrando paulatinamente escritoras y escritores con artistas visuales en una complicidad contagiosa de los imaginarios…

Exponer en la UASD es el resultado de una investigación visual, que no hubiese sido posible sin el apoyo institucional de la Escuela de Artes y del Decanato de la Facultad de Artes. Esta implicación institucional nos confirma una vez más que el mayor valor de un resultado artístico e intelectual se ubica en los procesos que integran la diversidad de interlocutores, colaboradores y partícipes, otro valor fundamental de las ideas defendidas con vehemencia y pasión en las sociedades e instituciones de la OIF.

Por todo lo expuesto, entendemos que hoy recibimos las “Huellas poéticas de la Francofonía” como el inicio de un enlace verbal y visual, pero también, como el lanzamiento fundador de un grupo de artistas que seguirán trabajando imágenes plásticas y poéticas de la gran diversidad de los mundos humanos de la Francofonía, llevadas y convertidas en obras de arte.

Se valoriza en esta colectiva la importancia de la gráfica, que está olvidada desde hace un tiempo. Con este proyecto se señala la profesionalidad y la fuerza dibujística de los artistas dominicanos y se siente en las obras la gran formación académica de cada uno de los participantes a través de sus carreras individuales.

Los coleccionistas amantes de los trabajos artísticos sobre papel pueden considerar desde ahora una posibilidad abierta a partir del miércoles 21 de este mes de marzo para visitar la exposición y disfrutar de más de cuarenta (40) obras expuestas por un grupo de 15 artistas, con el propósito de estampar la Francofonía con el imaginario visual de la dominicanidad.


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