Iñaki Urdangarin, cuñado del rey España, entra en prisión

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Iñaki Urdangarin, cuñado del rey de España, Felipe VI, ingresó ayer en prisión para cumplir una pena de cinco años y diez meses de cárcel que le impuso el Tribunal Supremo por un caso de corrupción. Urdangarin, esposo de la Infanta Cristina, ingresó “tranquilo” y con un trato “educado” hacia los funcionarios en la pequeña cárcel de Brieva, en la provincia castellana de Ávila, limítrofe con Madrid, informaron fuentes penitenciarias.
Se trata de una prisión para mujeres, pero que posee un módulo especial para hombres compuesto por cuatro o cinco celdas, una sala con televisión, duchas, un pequeño patio y un despacho que el cuñado del rey Felipe VI ocupará él solo.
Urdangarin, que llegó el domingo al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas procedente de Ginebra (Suiza), donde residía con su esposa y sus cuatro hijos, podía elegir el centro penitenciario para cumplir la condena como cualquier ciudadano que en el momento de ingresar en la cárcel se encuentre en libertad. Sin embargo, su ubicación definitiva depende ahora de Instituciones Penitenciarias que, en función de sus condiciones, decidirá, en el plazo de 2 meses, dónde cumple condena y en qué grado penitenciario le clasifica.
Una vez en el interior de la cárcel Urdangarin cumplió con los trámites habituales del centro, que incluyen un reconocimiento médico y entrevistas con un psicólogo y un trabajador social. La prisión de Brieva, a 7 kilómetros de la ciudad de Ávila, se construyó en 1989 y, con 43.540 metros cuadrados, es de pequeño tamaño con 162 celdas.