Industria de acero en RD debe fortalecer regulaciones técnicas

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La industria del acero en República Dominicana debe fortalecer sus regulaciones técnicas con el objetivo de garantizar la seguridad en las construcciones y proteger su producción nacional ante la competencia desleal que provocan las importaciones, de lo contrario se pondría en peligro vidas humanas y se generarían pérdidas económicas.
Sobre el tema hablaron el director ejecutivo del Instituto Chileno del Acero ICHA, Juan Carlos Gutiérrez, y el director general de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Rafael Rubio, en una entrevista para HOY.
Gutiérrez resaltó la importancia de que los distintos actores que participan en los ámbitos de consumo de acero tengan conocimiento de cuáles son las disposiciones técnicas, jurídicas y regulatorias que les corresponde a cada uno, lo cual, dijeron, muchas veces se desconoce por el hábito o la forma como se desarrollan las cosas.
Citó como ejemplo las certificaciones de calidad de los productos de acero utilizados en la construcción, por ser el sector más demandante de ese producto en el país y de los que ha registrado un mayor crecimiento en los últimos años.
Por lo tanto, agregó en la construcción los propietarios de la obra y el ingeniero son los primeros que tienen responsabilidad para que se utilice acero de calidad.
Al citar la experiencia de Chile, dijo que ese país ha podido lograr un desarrollo de la industria del acero porque sentó en una mesa de trabajo sucesiva a todos los actores con el objetivo de generar consciencia y de ese modo poder ir implementado las disposiciones existentes que garantizan calidad y protegen su producción local.
En ese sentido, explicó que con la finalidad de reducir costos, de ser más competitivos y desarrollar más eficiencia en los proyectos, se violan disposiciones técnicas que no necesariamente tienen que ver con un aspecto proteccionista, sino con la búsqueda de un correcto desempeño de las construcciones, por lo que es necesario estar vigilantes de las normas.


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